Economía

Nielsen-Lacunza: palmadas y críticas

Según la oposición, la profundización de la brecha entre los ingresos tributarios y la inflación se acrecentará entre agosto y septiembre. Para los visitantes, se agudiza la recesión.

El ritmo de caída de las reservas desde las PASO y la diferencia que habrá en agosto y septiembre entre la recaudación y la inflación (y la influencia que esto pueda tener en la vigencia del acuerdo con el FMI); fueron los dos principales cuestionamientos que los enviados de Alberto Fernández le hicieron ayer al Hernán Lacunza en el Palacio de Hacienda. Guillermo Nielsen y Cecilia Todesca fueron los visitantes ayer en este segundo encuentro con referentes opositores. Tanto desde el oficialismo como desde los enviados por el Frente de Todos, se resaltó que en todo momento hubo “cordialidad” y “respeto”, y un buen nivel de intercambio de ideas. Y que, en los momentos en los que más fuertes diferencias hubo, también primó la prudencia. Al menos en la versión del oficialismo.

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Entre las coincidencias, hubo cierto buen clima al hablar sobre los mecanismos utilizados por el Banco Central en las últimas 48 horas en el mercado; y se coincidió en la necesidad de alcanzar un nivel de estabilidad hasta las elecciones de octubre. Sin embargo, los visitantes, mencionaron como preocupante el costo que está teniendo esta búsqueda de la estabilidad cambiaria, a costa de una caída acelerada en el nivel de reservas. De hecho, al finalizar el encuentro, un comunicado firmado por el frente opositor mencionó que los enviados mostraron “su preocupación por el nivel decreciente de las reservas internacionales que desde el último desembolso del FMI se redujeron en más de u$s9.000 millones”; además del “impacto negativo de los sucesivos procesos devaluatorios sobre la inflación (en particular en el rubro de alimentos y otros bienes de primera necesidad), como así también de las medidas fiscales inconsultas con las provincias y las referidas al sector petrolero”.

Nielsen y Todesca señalaron también un dato que aún está lejos de cerrarse, pero que ya amenaza con complicar más la relación entre la Argentina y el FMI. Según la proyección opositora, la distancia entre la inflación y la recaudación entre agosto y septiembre volverá a abrirse; complicando aún más la posibilidad de cumplir con las metas del stand by vigente. Y, en consecuencia, complicando las posibilidades de una negociación más favorable entre el organismo financiero internacional y la Argentina ante un eventual triunfo de Alberto Fernández en octubre. Según los datos que estima la oposición, hasta julio la distancia entre ambas variables era de 3 puntos porcentuales, mientras que en agosto la diferencia se extendería a más de cinco puntos y hasta a 10 en septiembre; a partir de la aceleración de la inflación y la caída de la recaudación por una menor actividad económica y los efectos de las medidas pos PASO aplicadas por el gobierno de Mauricio Macri y que, según el gobierno, tendrían un costo fiscal de hasta $60.000 millones.

Postura

En el comunicado, la oposición también sustuvo que “es evidente la falta de un paquete de medidas con la magnitud y el direccionamiento necesario para recuperar el crecimiento de la economía”, al tiempo que se destacó que el Frente de Todos “ratificó su compromiso de cumplimiento con todas las obligaciones y los contratos vigentes, en el marco de un modelo económico alternativo que priorice la estabilidad de precios y la recuperación del crecimiento y del empleo”.

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