En menos de 48 horas, el comandante de las fuerzas británicas en Malvinas, brigadier Nick Davies, y el gobernador de ellas, Alan Huckle, advirtieron públicamente acerca de una nueva confrontación militar en Malvinas.
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El primero dijo que estaba allí para evitar «cualquier agresión» a las islas y que tenía capacidad para defenderlas, pese a que su país está empeñado en los conflictos de Irak y Afganistán. A su vez, el gobernador dijo que «existe el temor de que (la invasión argentina), pudiera producirse de nuevo».
Estas manifestaciones hacen interesante analizar cuál es la significación militar que el Reino Unido da hoy a su presencia militar en el archipiélago.
Para ello, pienso que es útil revisar «Las Fuerzas Armadas del Reino Unido 2007-2008», de Charles Herman, un libro publicado en Londres el año pasado no traducido al castellano.
El autor viene editando este tipo de obra cada dos años en los últimos tiempos, en la cual a partir de fuentes públicas aporta una gran cantidad de datos empíricos sobre el sistema de defensa británico, lo que en épocas no muy lejanas hubiera requerido una gran tarea de inteligencia y espionaje obtenerlas.
Comienza planteando cuáles son las misiones de las Fuerzas Armadas británicas:
1) Dar seguridad en tiempo de paz al territorio del Reino Unido, en el marco de lo cual entra la participación en la lucha contra la amenaza terrorista dentro del país. 2) Dar seguridad a los territorios de «ultramar», misión en la que entra la defensa de las Malvinas. 3) Ser instrumento de los objetivos de la diplomacia británica. 4) Proveer fuerzas para las acciones que requieran tanto los intereses como la influencia británicas. 5) De acuerdo con los intereses del Reino Unido, aportar fuerzas para tareas humanitarias o fuerzas de paz. 6) Aportar fuerzas para operaciones fuera del territorio de la OTAN, como serían hoy los casos de intervención en Irak y Afganistán. 7) Contribuir con fuerzas para conflictos que se plantean dentro de la OTAN o dentro de Europa, como sería el caso de la participación en el conflicto de Kosovo. 8) Responder a cualquier ataque que sufra la OTAN como tal.
El total de hombres de las fuerzas regulares alcanzan a los 195.000 (sin contar los 3.500 gurkhas que siguen prestando servicio), de los cuales 107.000 están en el Ejército, 40.000 en la Armada y 44.000 en la Fuerza Aérea.
Reserva
El sistema se integra con otros 191.000 que están en la reserva regular -debe concurrir obligatoriamente ante una movilización-con lo cual en forma casi inmediata se duplican los efectivos; 44.000 que están en la reserva voluntaria y 153.000 cadetes, que son adolescentes que voluntariamente reciben instrucción militar y que pueden pasar a integrar después tanto las fuerzas como las reservas regulares o la reserva voluntaria si lo quisieran.
El sistema militar británico se completa con 115.000 empleados civiles.
Sumado el total, aproximadamente 570.000 personas forman parte del sistema militar británico en su conjunto, casi triplicando la cantidad de las fuerzas regulares.
El elemento más avanzado de las Fuerzas Armadas son las llamadas «Fuerzas Estratégicas», que consisten en cuatro submarinos armados de misiles nucleares.
Constituyen la tercera flota del mundo de este carácter por su capacidad de destrucción, después de la de EE.UU. y Rusia.
Al analizar el gasto en defensa de los países de la OTAN, surge que el Reino Unido es el segundo después de EE.UU. Este país está gastando 465.000 millones, sigue el Reino Unido con 51.000, luego Francia con 41.000, Alemania con 30.000 e Italia con 17.000. El gasto militar británico es así superior al de los últimos dos países sumados. Un dato interesante es que 72.000 hombres de las Fuerzas Armadas británicas han recibido la medalla por haber participado en la operación de Irak. Como esta cifra casi en su totalidad es de las unidades combatientes del ejército y la infantería de marina, surge que gran parte de los efectivos combatientes han pasado por este teatro de operaciones. Si a ello se suma la operación en Afganistán -un general británico tiene el mando de todas las fuerzas de la OTAN que se han hecho cargo de la operación por la cual han pasado más de 10.000 británicos, surge que es muy alto el porcentaje que ha participado en estas operaciones.
Respecto de las Malvinas, al informar sobre el despliegue permanente de efectivos fuera del Reino Unido, este libro señala que en Malvinas hay en servicio 320 hombres y 50 civiles. Pero aclara que se trata del personal permanente y que la cifra no incluye a los efectivos que prestan servicio en esta base en forma rotativa, los que aproximadamente se mantienen en 1.000 más, razón por la cual la guarnición tiene entre 1.300 y 1.400 hombres.
Refuerzo
Concretamente, al analizar los batallones de infantería, se establece que una unidad del arma presta servicios en forma rotativa en Malvinas, y que está reforzada por una compañía de comandos, con lo cual se completa la cifra mencionada.
En conclusión, las Malvinas no ocupan un lugar central en el sistema de defensa británico ni mucho menos, pero las advertencias mencionadas quizá busquen evitar que durante el año electoral argentino -que también lo es en Gran Bretaña aunque la elección es antes-la conmemoración del cuarto de siglo de conflicto pueda derivar en tensiones.
(*) Director del Centro de Estudios Nueva Mayoría.
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