(Interesantes datos surgieron del sitio de Internet «Economía para todos», que dirige Roberto Cachanosky, en una entrevista efectuada a Luis Ramos. El titular de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios habló de la situación del sector -«hoy el mercado está atiborrado de inversores pero faltan compradores»-, pero se animó a criticar abiertamente a la gestión oficial, y no sólo en lo económico.)
PERIODISTA: ¿Nota que hoy el nivel de actividad ya se recuperó?
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Luis Ramos: En el mercado de oficinas, hay una gran demanda en todo lo que es premium. Donde se está hablando de valores que hasta hace un año eran de 8 o 10 dólares el metro cuadrado, y hoy son de 15 a 18 dólares el metro. ¿Y esto por qué? Porque no hay edificios de oficinas. La mayoría de los terrenos que estaban destinados a edificios de oficinas se destinó a viviendas porque resultaban un negocio mucho más redituable. En cuanto al sector industrial, no hay uno solo que esté ampliando sus fábricas o comprando una máquina, o tomando más gente, o generando nuevos productos. Siguen fabricando lo mismo, la capacidad instalada la tienen a 100% y lo único que siguen haciendo es aumentar los precios. En lo que se refiere a locales, allí están los focos más importantes que tienen una demanda fenomenal y se pagan valores ridículos porque todo el mundo quiere estar ahí. ¿Por qué? Por el turismo, que es un poco el que fomenta todo esto.
P.: ¿El que tiene hoy un departamento es el que puso la plata en el pozo y dijo «nos arriesgamos» y todavía no vendió?
L.R.: Sí. De todas maneras, yo no estoy diciendo que haya sido ni vaya a ser un mal negocio invertir en la construcción. Yo creo que a la larga va a resultar una buena inversión. Por los valores en que están hoy las propiedades, creo que es posible que esos inversores se vuelquen al mercado de alquileres que está muy demandado y no hay oferta. Excepto que empiecen a bajar los precios. Si esto se da, creo que sí van a vender. Mire, tengo varios emprendimientos, y todo lo que está en alrededor de los 1.000 y 1.100 dólares el metro cuadrado se vende.
P.: ¿Y en dónde se manejan esas cifras?
L.R.: En Palermo, Belgrano... En Recoleta se están manejando valores alrededor de los 1.700, hasta 2.000 dólares el metro cuadrado. Eso es lo que están pidiendo.
P.: ¿Y se hacen operaciones?
L.R.: Sí. Alguna que otra aislada. Pero no es el mercado. Eso representa 10% o 15%, a lo sumo. El mercado es el otro 85%: la gente que no llega, que no tiene crédito, que no pueden alquilar. Y, para este tipo de gente, está complicado el mercado inmobiliario. En realidad, todo está complicado. Está habiendo en todas las actividades una detención...
P.: ¿Usted lo nota?
L.R.: Sí, por supuesto. Nosotros tenemos miedo. Y cada vez le tenemos más miedo...
P.: ¿A quién?
L.R.: Usted sabe a quién me refiero. Pero creo que la gente cada vez se está dando más cuenta, está tomando conciencia de todo lo que nos está pasando. Que nos estamos alejando del mundo, estamos aliados a los peores países de Latinoamérica, echamos a los presidentes, nos peleamos con el campo, nos peleamos con la Iglesia, nos pelamos con los empresarios, con los militares, con el Uruguay, con todos. La verdad es que no se puede entender la visión de este hombre. Me parece que no ve bien. No ve las cosas claras. Debe tener un problema importante en la vista y está tomando un ritmo totalmente equivocado. Lo peor es que tiene alrededor todos hombres que le rinden pleitesía de una forma que da asco, sinceramente. Los ministros,los diputados, los senadores,los militares, dan asco. Pareciera que todo lo que dice este señor es palabra santa. ¿Cómo puede funcionar un país así? Sin oposición, sin que se pueda hacer una crítica constructiva, o sea, tiene el poder absoluto y se basa en pura demagogia. Todo lo que hace está simplemente movido por el deseo de acumular más y más poder. Y «agarrate Catalina» cuando tenga 70% u 80%... y lamentablemente por ese camino vamos.
P.: La economía se maneja por carriles distintos que los del poder hegemónico que uno pueda tener. El no parece tener conciencia de que va a venir una crisis económica y se lo va a llevar puesto.
L.R.: Creo que sí. Pero no es sólo él, es porque somos como somos... porque los países tienen los gobiernos que se merecen, y los argentinos tienen el gobierno que se les parece. Nosotros tenemos un presidente que es lo más parecido al argentino medio que conocemos en los últimos 20 años.
P.: Para usted, que hace años que está en el mercado inmobiliario, ¿cuál fue el mejor momento en su campo profesional?
L.R.: La década del 90. Pero lo que pasa es que en este país venimos padeciendo porque tenemos todo lo peor y todo lo mediocre siempre dentro del gobierno. Entonces, mientras no se renueve, todo esto es una ineptitud, una ineficacia y una falta de idoneidad. Es una corrupción tan grande que da asco, realmente. Y no creo que un país pueda funcionar así.
P.: Son pocos los empresarios que se animan a decir estas cosas.
L.R.: Es que como somos muy pocos los que no tenemos ningún tipo de interés o beneficio con estos hombres, somos muy pocos los que nos animamos a pensar. Pero hay que seguir remando porque algún día las cosas tienen que cambiar.
Dejá tu comentario