(El ex vicecanciller Andrés Cisneros recordó que en caso de que EE.UU. tome la decisión de sacar al país de una lista de preferencias arancelarias, serán muchos las naciones afectadas, pero que «no vamos a ver que los primeros mandatarios de China, India, Turquía o Brasil salgan a decir que esto se hace para someterlos a relaciones carnales». Fue en su diálogo con este diario.)
PERIODISTA: ¿Cómo impactaráen la Argentina la decisión de EE.UU. de revisar el SGP?
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Andrés Cisneros: Si finalmente esa revisión se efectiviza para nosotros, cosa que está en veremos, perjudicará nuestras exportaciones en alrededor de u$s 600 millones, que es lo que vendimos por esta vía en 2005. Este sistema tiene topes objetivos, conocidos de antemano y varios de los países afectados excedemos largamente esos topes. Estoy de acuerdo con que es una medida torpe por parte de EE.UU., pero no hay que comprarse el discurso de que se trata de una acción enfocada contra la Argentina. Los afectados serían 133 países y, teóricamente, sólo debieran estar los que exportan a EE.UU. hasta cien millones por esta vía. Tampoco que sea a consecuencia de las posiciones adoptadas en Doha: es el Congreso norteamericano el que impulsa esta medida desde 2002 -mucho antes de Doha- y aunque mi opinión sobre la política exterior de George W. Bush es muy mala, cabe señalar que fue él quien obtuvo una prórroga hasta diciembre de 2006. Como se ve, nada que ver con el típico narcisismo nacional de considerarnos víctimas de conspiraciones diseñadas especialmente para nosotros.
P.: ¿Cómo evalúa la respuestade Néstor Kirchner a esta eventual medida norteamericana, cuando hizo referencia a las «relaciones carnales»?
A.C.: La vinculación con las relaciones carnales es, por lo menos, graciosa: durante la década del noventa, Washington nos excluyó en 1997 del SGP, según se dijo, por resistirnos a las presiones norteamericanas en torno al régimen de patentes, y volvieron a incluirnos mucho después, en 2002/2003 cuando gobernaban Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.
P.: ¿Cómo impactarán las declaraciones de Kirchner en las relaciones con EE.UU.?
A.C.: Aumentando nuestro aislamiento en el mundo, que es una constante de la política exterior de este gobierno. En eso nadie puede sorprenderse. En los diarios de los próximos días no vamos a encontrar que los primeros mandatarios de China, India, Rusia, Turquía o, aquí nomás, Lula en Brasil, salgan a decir que esto se hace para someterlos a relaciones carnales. Desde Itamaraty dijeron: «Vamos a ver, seguiremos conversando con Washington, no está tomada la decisión respecto de Brasil». Lo más probable es que, entonces, Brasil quede dentro del SGP. Todos saldrán duros a defender sus intereses, pero creo que el único que nos va a acompañar en una desubicada declamación antiimperialista va a ser el teniente coronel Hugo Chávez.
P.: ¿Cuál sería la mejor decisión para la Argentina en cuanto a tratados de comercio exterior?
A.C.: La mejor era la que teníamos en los noventa: no firmar el ALCA hasta que no estuviéramos de acuerdo los cuatro socios del Mercosur y negociar firmemente todo el tiempo que hiciera falta. Chile estuvo siete años negociando. Lo malo es que, con este gobierno, ya en la Cumbre de Mar del Plata se decidió directamente no seguir negociando el ALCA. En cuanto al Mercosur, que era el proyecto de política exterior más importante de toda nuestra historia, en estos momentos ya nadie sabe lo que es, y está más débil y dividido que nunca. Mientras sigamos teniendo una política exterior de estudiantina, los resultados no van a ser diferentes.
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