«Hace falta una definición más clara de cómo quiere llegar la Argentina al mundo, con qué nivel y qué productos», dice Alicia Scarone, gerente de ventas regional de Fedex. La ejecutiva explica que en el país el negocio está enfocado a las pymes que exportan valor agregado. Veamos:
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Periodista: Como responsable de la compañía en los tres países, ¿cuál es la diferencia más importante en la forma de hacer negocios entre la Argentina, Uruguay y Chile?
Alicia Scarone: En general son mercados iguales en los que tenemos metas de crecimiento similares. De hecho, los proyectos para la región se manejan en conjunto.
P.: Entonces, ¿en qué se diferencia América latina de otras regiones?
A.S.: Acá estamos enfocando mucho el negocio a las pequeñas y medianas empresas. Después de la crisis hubo un cambio importante en las industrias que se enfocaron en las exportaciones. Como nuestros productos se usan con ese fin, el tipo de cambio nos benefició. Además, solemos buscar industrias no tradicionales porque tienen alto valor agregado. Son justamente éstas las que están creciendo.
P.: ¿Hacia dónde exportan más las pymes argentinas?
A.S.: Estados Unidos es un mercado importante de intercambio, igual que otros países de América latina. Un poco detrás vienen Europa y Asia (China principalmente). Igual son mayores las importaciones que se hacen que los envíos desde aquí.
P.: ¿Los destinos cambiaron desde la crisis?
A.S.: Hubo una retracción del mercado, pero luego la recuperación fue más rápida de lo que esperábamos. Esto provocó que nunca pensáramos en irnos. Además, si bien nuestros precios están basados en cada mercado, no se modificaron en la crisis. En aquel momento, la Cámara de couriers de la que somos parte, tomó la decisión de mantener los precios en dólares.
P.: ¿Cómo encuentra una compañía estadounidense el clima de negocios argentino?
A.S.: Ha mejorado considerablemente, pero sigue haciendo falta una definición más clara de cómo quiere llegar la Argentina al mundo, con qué nivel y qué productos. Hay trabajo para hacer en cuanto al país como marca. Esto es importanteporque hay regiones que están creciendo aceleradamente. Igual, el comercio es mundial y para estar globalizados hay que disponer de una red que llegue a todos los países. Por eso hay que tener presencia en América latina aun cuando el mercado asiático es mucho mayor.
P.: ¿Cómo impacta el precio del petróleo en una compañía que posee flota propia de aviones?
A.S.: Nos afecta como a cualquier otra empresa, incluso a una aerolínea. Ultimamente el cargo de combustible ha bajado, pero es cierto que el impacto es grande.
P.: Las alarmas de atentados a través de correspondencia, ¿en qué grado perjudican su negocio?
A.S.: A partir de lo que pasó en las torres gemelas se intensificaron todas las medidas de seguridad. Con esto el negocio se encarece, pero debe hacerse porque de lo contrario se pierden clientes. Hay un tema muy importante que es la declaración de los artículos peligrosos como corresponde, que de no hacerse puede desencadenar una catástrofe. No tienen por qué ser explosivos: puede ser pintura, perfume, aerosol.
P.: Hablando de catástrofes, ¿la presencia de Fedex en una película como «El Náufrago» no es perjudicial?
A.S.: Justamente la catástrofe se inicia por la supuesta presencia de un artículo peligroso no declarado. La marca está en la película porque el fundador de la compañía tenía una relación con el director, pero fue muy conversado.
P.: ¿Usted ya trabajaba en la empresa cuando se difundió esa película?
A.S.: Yo empecé a trabajar en Fedex hace 15 años, en Uruguay como ejecutiva de cuentas. En 1995, por políticas de promoción internas me postulé para entrenadora de ventas y gané, así que me fui a vivir a Memphis por dos años. A la vez hacía allí un programa de desarrollo gerencial, por lo que en 1997 surgió una posición en Chile que también ocupé. En 2000, llegué a la Argentina y desde entonces estoy acá. Mi marido e hijos (de 6 y 2 años) son todos argentinos. No sé adónde la vida me va a llevar, pero por ahora prefiero quedarme, sobre todo para darle estabilidad a mis hijos.
P.: ¿Podría haberse trasladado tanto si hubiera estado casada?
A.S.: En mi caso hubo una planificación para que todo se diera en orden. Pero también hay mucho de suerte y de sorpresa. Creo que se pueden hacer muchas cosas con familia. Pero para una mujer reconozco que es un poco más difícil mudarse de país y no echar raíces cuando hay hijos de por medio. Es más común que un hombre decida trasladarse y llevarse a toda su familia.
P.: ¿Cómo maneja los viajes con dos hijos pequeños?
A.S.: Viajo a Montevideo y a Santiago todos los meses. Al menos una vez al año también a San Pablo y a Miami. Mi hijo más grande ya entiende y sabe que su mamá vuelve. Pero, la chiquita llora y dice que no quiere que me vaya. Se hace difícil. Ahí es muy importante el rol de la familia.
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