Las inversiones y decisiones económicas deben incorporar las novedades y expectativas de un mundo cada vez más integrado. ¿Qué es previsible?
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1. Un enfriamiento paulatino de las economías de EE.UU. y del euro, desde sus actuales ritmos acelerados de crecimiento. Estos mercados concentran un poco más de 28% y 21% del PBI mundial, respectivamente. En el segundo trimestre, la economía del euro creció bastante más que la estadounidense.
2. Nuestros datos señalan que el euro está sobrevaluado. Ello comprime las rentabilidades en dicha zona. El enfriamiento transitorio de la economía del área troncharía las actuales fuertes expectativas de una suba de los diferenciales de tasas de interés a favor del euro.
3. No obstante el previsible menor crecimiento económico, el temor a que las alzas de precios se metan en las expectativas inflacionarias, elevándolas, puede aconsejar nuevas subas de tasas de interés. Los últimos datos advierten una disminución del alza de precios que habrá que comprobar si es sólo transitoria. En caso contrario, y a pesar de ser un año electoral, la Fed podría subir la tasa en algunas de las tres reuniones del Comité de Mercado Abierto que restan del año, llevándolas a 5,50% o aun 5,75%, según la evolución de los datos. Las próximas reuniones son el 20/9, el 24 y el 25/10, y el 12/12. El Banco Central Europeo podría seguirla.
4. El enfriamiento de ambas áreas monetarias podría contagiar al resto de Europa. En ese caso, tendríamos casi 60% de la economía mundial desacelerándose. Japón (9,5% del PBI mundial) y otras naciones verían contenida la recuperación y pasarían a una posición neutral.
5. El estímulo llegaría por el crecimiento de China (5,5% del PBI mundial) la India (1,8%) y posiblemente otros países en desarrollo que mantendrían ritmos elevados, aunque algo más atenuados que los actuales. Pero, por su menor tamaño relativo, sólo contribuirían a mitigar la desaceleración del crecimiento, especialmente en su zona de influencia. No obstante, la participación de China en el comercio mundial (casi 7%) y en el mercado de commodities la torna una potencia significativa.
6. Mientras las tasas de interés cortas podrían seguir subiendo en los principales mercados, los plazos más largos reflejan horizontes prolongados y lo harían en menor grado, si la política estabilizadora resultase creíble.
7. La demanda de los commodities, en general, tendría menor impulso y su precio dejaría de subir e incluso podría bajar. No obstante, situaciones puntuales y geopolíticas pueden incidir sobre alguno de ellos. A largo plazo, el crecimiento acelerado del mundo empuja esos precios al alza, hasta encontrar sustitutos.
8. Enfriamiento de la economía mundial no significa detención. Justamente, la globalización y la liberación del comercio y los negocios internacionales propulsan un desarrollo de los conocimientos aplicados a las actividades sin parangón en la historia mundial. EE.UU. creció a 5,6% anual en el primer trimestre del año, y a 2,5% en el segundo, según la primera estimación, aunque se espera corrija hacia arriba. La zona del euro creció a 4% anual en el segundo trimestre del año. Entre 1998 y este año, la economía mundial se expandió en casi 60% en dólares corrientes. Según la habilidad y la coordinación de los conductores de la política, la necesaria corrección temporal podría ser más suave. Pero las perspectivas futuras son extraordinariamente promisorias para todos los países que se pliegan a la globalización de las políticas y adoptan los procedimientos exitosos. Sobre todo si las amenazas del terrorismo y a la paz son contenidas por las democracias.
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