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4 de septiembre 2006 - 00:00

Coraje cívico

La marcha de Juan Carlos Blumberg y la contramarcha de Luis D'Elía fueron temas de análisis en los últimos días. En radio «Continental» se escucharon las dos campanas. En el programa de Daniel López habló el rabino Sergio Bergman, que fue orador en el acto de Plaza de Mayo, contra la inseguridad. En el de Rolando Hanglin, fue entrevistado el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, quien cuestionó algunas formas y contenido del reclamo. Veamos a continuación las dos posiciones.

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PERIODISTA: ¿Qué reflexiónhizo después de la marcha?

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Sergio Bergman: Yo creo que la reflexión de todos los que hemos participado y en nombre de una extensa ciudadanía, fue la de poder expresar a través de una pacífica manifestación, un reclamo social genuino que tiene que ver con la calidad institucional y de los valores de la democracia que la Constitución nos propone. Nosotros siempre iniciamos con una invocación que tiene que ver con lo espiritual y lo concreto de lo nacional, diferenciando que no estamos avalando contenidos de la propuesta de Blumberg necesariamente, sino el coraje cívico y el compromiso ciudadano de quienes desde el dolor lo han transformado en respuesta y en acción.

P.: Hubo algunas palabras que sonaron duras. Por ejemplo, esto de calificar al gobiernocomo una especie de monarquía. ¿Cómo sería la idea?

S.B.: Yo no hablo del gobierno. Cuando uso la metáfora, para nada es una descripción real de cómo funcionan las cosas, hablo de una democracia formal y no real. Nosotros tenemos las instituciones democráticas, el problema es que no hacen su trabajo, ni tienen independencia de poder. La metáfora implica una cultura de los ciudadanos argentinos que en lugar de comprometernos responsablemente con el país que hacemos todos los días esperamos mesiánicamente quien nos reine y no quien nos gobierne, quien tome un poder prácticamente absoluto para resolvernos los problemas que nunca están resueltos.

P.: Como rabino, ¿Cómo le caían las imputaciones de nazi que le hacían a Blumberg en los días previos a la marcha?

S.B.: Eso tiene que ver con una estrategia de marchas y contramarchas y de descalificación de las personas en lugar de hablar de las propuestas. Yo creo que todos los que tenemos algún sentido crítico y tenemos alguna posición reflexiva sabemos que ese tipo de apelativos o de agravios, son estrategias para tratar de bajar de cartel una conversación seria sobre la vergüenza nacional de que nuestros funcionarios y los que tienen que hacer el trabajo, no lo hacen ¿Qué mejor manera de justificarlo, que descalificando al que trae el mensaje? No es un problema del cartero, es un problema de la carta.

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