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13 de abril 2020 - 09:32

Coronavirus: ¿cuál es la diferencia entre Yemén, San Pedro Miquelón, Timor Leste y Argentina?

La actividad económica en Argentina no solo tendrá destrucción de riqueza sino que presenta un nivel de incertidumbre muy grande frente a este "enemigo invisible" llamado "coronavirus".

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El coronavirus ya causó más de 100.000 muertes en todo el mundo.

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¿Qué tienen en común Yemén, San Pedro Miquelón, Timor Leste, Papúa Nueva Guinea, Islas Vírgenes Británicas y Anguila? La vida en estos países e islas no ha cambiado demasiado en relación a lo que pasa en el resto del mundo y en nuestro país. Los casos de contagios de coronavirus en orden a la pregunta son: 1, 1, 2, 2, 3, 3. Como si fuera una formación de un equipo de fútbol con puro ataque sin necesidad de defensa. La vida transcurre normal. El coronavirus no ingresó para terminar con vidas en su población.

Sin embargo, en un mundo globalizado muchos de estos países dependían del turismo que tiene cerradas las fronteras mundiales y donde están abiertas nadie quiere ingresar. Quienes pensamos que se salvan de la pandemia sin ni siquiera haber ingresado en sus territorios tampoco pueden disfrutar de sus vidas y actividad económica en forma normal.

La actividad económica en Argentina no solo tendrá destrucción de riqueza sino que presenta un nivel de incertidumbre muy grande frente a este “enemigo invisible” llamado “coronavirus” como expresa nuestro presidente Alberto Fernández.

Si hay un barómetro de la economía es el comercio minorista por qué es el eslabón final del cual depende la producción en origen a nivel primario, el procesamiento industrial y toda la estructura de servicios asociada a la cadena de intermediación para cada eslabón. De acuerdo a la CAME las ventas minoristas cayeron en el mes de marzo 2020 48,7% con el detalle que la cuarentena comenzó el 20 de Marzo aunque al menos en la Ciudad de Buenos Aires ya se había establecido una Aislamiento Preventivo una semana antes lo cual no es menor por el impacto económico que tiene en el fluir de nuestra economía.

El cuadro de situación es el siguiente:

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Incluso para la consideradas actividades esenciales como alimentos y bebidas las caídas de las ventas minoristas medidas en cantidades a precios constantes han sido abruptas como el caso de Alimentos y Bebidas – 18,1 %, Farmacias – 33,1 %, Ferretería – 50,7 %.

Hemos comenzado una nueva etapa. Se llama “Cuarentena Administrada”. Mientras la política intenta administrar el orden social y público hay miles y miles de empresas que administran capital, trabajo, bienes y servicios donde el factor incertidumbre pesa más que el riesgo.

Esta esta es la tercera fase de la cuarentena que comienza esta semana con un estado de conocimiento limitado para describir el estado de situación existente. En la decisión empresaria la incertidumbre presente pesa más que el riesgo. La inquietud se da en si financiar el capital de trabajo (salarios, proveedores y costos fijos de mantención) tendrá una retorno esperado asumiendo pérdidas actuales pero con beneficios futuros.

Veíamos al presidente mostrar como la curva se aplanaba en la cantidad de casos de contagios y muertes en nuestro país el pasado viernes. Sin embargo, los potenciales contagios solo se pueden conocer mediante el único instrumento que da mayor aproximación y certeza a la evolución de la cuarentena que son la cantidad de test que se efectúan por cada millón de habitantes.

Quiero compartirles el siguiente tweet con la siguiente tabla:

No pretendemos ser Islandia con 103,308 test por cada millón de habitantes. Tampoco podemos testear como Alemania, Italia, Estados Unidos o España. Pero ir hacia una “cuarentena administrada” desconociendo datos para que los procesos y pasos a seguir cuenten con información certera de la situación actual es clave. La incertidumbre está dada por que seguiremos en una cuarentena infinita sino sabemos la potencialidad de contagios futuros vía mayor número de testeos presente.

El presidente Alberto Fernández manifestóPrefiero tener 10% más de pobres y no 100 mil muertos en la Argentina por coronavirus” haciendo alusión así se debe priorizar la salud frente a la economía. Sin embargo, la pobreza actual está demostrando que en esos sectores socioeconómicos la “cuarentena” es donde menor cumplimiento hay. Para tomar como caso en la Gran Resistencia en la provincia del Chaco con datos del primer semestre de 2019 (en el segundo semestre hubo problemas de medición) la pobreza fue del 46,9 % de acuerdo al INDEC. Según datos del Ministerio del Interior Chaco es la provincia que más incumple la cuarentena registrando un 57 % de movilidad. Queda claro con datos a la vista que tener más pobres genera más riesgos que soluciones. La pobreza tiene mayor necesidad de circulación social en busca de refugio material de subsistencia en la escasa actividad económica en cuarentena.

Tengo una mirada dúal. Alberto Fernández fue pionero entender el problema que enfrentaba el mundo desde el punto de vista de la prevención sanitaria y ahora está quedando a la cola en sus implicancias económicas. Será muy importante que el comité de expertos en el campo de salud vaya incorporando un comité de expertos en aspectos macro y microeconómicos en forma interdisciplinaria con sociólogos, antropólogos, psicólogos sociales. La mirada científica sanitaria le falta una pata y debe ser parte de esta “cuarentena administrada”.

En un país con 35,5 % de pobreza no se puede pensar que llegando al 45 % o 50 % de pobres seremos una sociedad mejor por qué la opción fue entre la vida o la muerte. Detrás de esa decisión hay suicidios, depresión, hambre, infartos. En Argentina el 8 % de las personas es indigente. No tiene el nivel de ingreso suficiente para alimentarse. Detrás de más pobres hay más indigentes y muertes por precariedad de alimentación y también problemas sanitarios para esa población presente y futuros.

Cuál es la diferencia entre Yemén, San Pedro Miquelón, Timor Leste y Argentina? Estos tienen certeza de la cantidad de contagio. No más de 2 en todo su territorio. Lo que no se mide no se gestiona. Lo que se mide mal se gestiona mal. Administremos la cuarentena con datos. Sino la administración de la cuarentena será infinita.

El filósofo alemán Immnuel Kant decía “Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar”. Si el enemigo es invisible como el “Corona Virus” no se puede medir sino se hace visible mediante mayor cantidad de testeos. Es la única forma de darle mayor certeza a la población que estamos en el camino correcto.

(*) Analista económico y Director de Focus Market

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