Gerardo Morales asumió
la presidencia del
comité nacional del
radicalismo hace 72
horas. Plantea volver a
dialogar con el mendocino
Julio Cobos y con Elisa
Carrió, aunque la arista se
le niega.
El jujeño Gerardo Morales asumió la presidencia del Comité Nacional de la UCR el viernes pasado. Ese reemplazo del mendocino Roberto Iglesias no cerró las polémicas en un partido que se encuentra en medio de la negociación de su fórmula presidencial con Roberto Lavagna, proceso con destino aún incierto. Morales plantea, mientras tanto, una política de mayor confrontación con el gobierno. No cree en una candidatura de Cristina Kirchner en 2007 y presagia una crisis en el oficialismo no más allá de 2008. Cree que Mauricio Macri finalmente será candidato por la Capital Federal. Este es el diálogo que mantuvo ayer con Ambito Financiero.
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Periodista: ¿Qué posición tomaron frente al paro del campo?
Gerardo Morales: El error es creer que los precios se controlan porque hay un decreto que permite ir a controlar las góndolas. Además, hay otros problemas: la intermediación se está apropiando de una renta que corresponde a los trabajadores. Se pueden tomar medidas de mediano y largo plazo, si sólo se van a controlar los precios el proceso después va a reventar. Hoy Guillermo Moreno es el Luis D'Elía del control de precios y eso no se puede tomar en serio.
P.: Ustedes dicen que ven problemas para el gobierno en el futuro, ¿por dónde cree que empezarán?
G.M.: El tema precios en algún momento va a tener problemas. Este año hay decisión de dejar todo como está. No sé si lo van a poder mantener hasta las elecciones, pero después el 2008 seguro viene con problemas. Es lo mismo con la crisis energética. Puede que pasen el verano, pero se viene y es una crisis por falta de inversiones que no quieren reconocer y por el retraso tarifario. Podrían poner en marcha tranquilamente un esquema de tarifa social para que no tengan que cargar el aumento los sectores que no tienen. No entiendo, por ejemplo, por qué quien vive en un country no puede pagar más, estando las tarifas retrasadas. Yo tengo un proyecto presentado sobre el tema.
P.: ¿Por qué piensa que un gobierno como el actual no avanza en un tema así?
G.M.: Porque éste es un gobierno de buenas noticias y no aborda los temas estructurales. Kirchner se dedica sólo al maquillaje. Lo salva la etapa de crecimiento de la región y el mundo, pero si no se corrigen rumbos va a haber problemas pronto en precios y energía. Para la nueva gestión va a hacer falta un piloto de tormentas.
P.: ¿Y a quién ven allí por el oficialismo?
G.M.: Yo veo a Kirchner. Pero va a depender de cómo avance la oposición. Si en este diálogo que se mantiene, Mauricio Macri baja a la Capital Federal, me parece que una coalición del peronismo que apoya a Lavagna, otros sectores sociales y el radicalismo pueden poner en riesgo a Kirchner y deberá jugar él. Lo de Cristina es sólo lanzarla, recogerla y mover el tablero para ver qué pasa. Es lo mismo que hizo con Daniel Scioli. Scioli no puede ser candidato, no es constitucional, no cumple con las leyes. En la provincia está flojo de papeles.
P.: ¿Ustedes se van a oponer en la provincia a esa candidatura?
G.M.: Sí, estamos armando una agenda en la provincia junto con Carlos Gorosito, presidente del comité provincia, y haremos presentaciones cuando se oficialice.
P.: ¿El Comité Nacional de Morales va a ser entonces más opositor que el de Roberto Iglesias?
G.M.: Va a seguir siendo opositor. Roberto le imprimía un carácter bastante opositor. Ahora vamos a profundizar el diálogo hacia afuera y hacia adentro. Creo que va a ser más dialoguista hacia adentro. Yo en lugar de Iglesias hubiera llegado a este punto con el mismo desgaste, le tocó la interna en su provincia y la etapa donde nos hizo crisis el partido, nos peleamos públicamente y se metió el gobierno en el medio.
P.: ¿Con Julio Cobos hay algún puente todavía?
G.M.: Vamos a hablar con Cobos. La intervención al partido en esa provincia -la dispuso Iglesias-sigue su camino en la Justicia. No voy a desandar lo hecho. Pero sí me parece que hay que abrir una etapa de diálogo y hay que parar con el régimen sancionatorio. No es que tenga un ataque de optimismo, pero me parece que no hay peor intento que el que no se hace.
P.: En su nuevo rol de presidente de la UCR, ¿no se le van a complicar sus clásicas peleas con Cristina Kirchner en el recinto del Senado?
G.M.: Al contrario, va a haber mucho más que decir, por ejemplo, en el tema de la corrupción. Este es un gobierno corrupto. Es un gobierno que tiene importantes bolsones de corrupción: el tema de los subsidios de Ricardo Jaime, la obra pública; aquí va a haber varias María Julia Alsogaray, seguro en los casos de obra pública. En las rutas del interior cada kilómetro de pavimento que hace la Nación cuesta tres o cuatro veces más que lo que pagan las provincias por las obras.
P.: Volviendo a la coalición que quieren armar con Lavagna, ¿en la provincia de Buenos Aires a quién van a apoyar?
G.M.: Hay que hablar bastante, recién asumí. Por lo pronto me parece que en el armado de una coalición se pueden compartir listas o si no ir solos.
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