(Según Héctor Scasserra, presidente de Arpenta Sociedad de Bolsa SA, para la economía argentina «todos son vientos favorables», con un gobierno que está lejos de ser ortodoxo, pero que es el primero en lograr superávit gemelos. En diálogo con Ambito Financiero, estimó que el peso en términos reales se va a ir apreciando con el tiempo y por eso la mejor inversión son los títulos públicos ajustables por CER en pesos.)
PERIODISTA: ¿Qué encuentrade positivo y de negativo en la situación económica actual?
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Héctor Scasserra: En realidad son todos vientos favorables. Desde el ámbito internacional observamos la demanda adicional que están provocando los países del Este como China, India y Rusia, que incorporan población al consumo. El gran desafío sería darle valor agregado a la producción primaria para incrementar las exportaciones y generar mayor empleo. Pero no veo una situación negativa en términos macroeconómicos, más allá de algunas correcciones que habría que hacer en materia de gasto público para los próximos años. De lo contrario, se va eliminando el superávit fiscal, que es el sustento del programa económico actual. Lo cierto es que de los gobiernos ortodoxos que hemos tenido, ninguno pudo lograr superávit fiscal y comercial al mismo tiempo. Sin embargo, por herencia, suerte y por factores externos favorables, hoy tenemos una administración que no es ortodoxa y que está teniendo éxito. Esto es percibido por la población y por los empresarios, que sólo piden seguridad jurídica y solucionar los precios contenidos que inhabilitan inversiones para proyectar a mediano-largo plazo.
P.: ¿Habría que discutir e incrementar las tarifas?
H.S.: Paulatinamente habría que ir liberando los precios, poniendo precios diferenciales a los servicios públicos concesionados y dejando para último lugar el tema de los hogares.
P.: ¿Cuál es su opinión sobre la política monetaria del gobierno, manteniendo el tipo de cambio alto y acumulando reservas?
H.S.: El tipo de cambio alto se va a ir agotando. La intención por ahora es que no acompañe al CER y, en consecuencia, se va comiendo una parte de la diferencia entre las curvas de precios. En definitiva, el peso se va a ir apreciando lentamente versus el dólar y no abruptamente como lo hizo el real en Brasil. Para fin de año espero un dólar en $3,15.
P.: En este escenario de lenta apreciación, ¿qué tipo de inversión recomienda?
H.S.: Los títulos ajustables por CER en pesos, porque creo que los fundamentos del país son sólidos, el repago está asegurado y la gente puede ahorrar con alguna ventaja. Si son de largo o corto plazo depende de la aversión al riesgo que tenga el inversor. El que es más conservador se puede quedar con el tramo medio de la curva, como son los BOGAR, y tener un buen último trimestre de 2006. El resto puede apostar al Discount o al Cuasipar.
P.: ¿Y el cupón atado al PBI, no lo considera dentro del portafolio?
H.S.: Es una opción y es interesante, pero hay que entenderlo. Si la economía crece más de 3,5% se va a tener un regalito todos los fines de año. Como te lo pagan un año después, podés comprar el cupón en dólares y quedarte en moneda dura. No debería estar afuera ni de un portafolio personal, ni de uno institucional. Para este año se corrigieron las estimaciones de crecimiento, de 7,5% ahora se espera 8%, lo que explica la suba de estos cupones. De esta manera, el portafolio quedaría conformado por el cupón atado al PBI, títulos ajustados por CER, títulos del tramo medio de la curva, algún fideicomiso financiero, plazo fijo, cauciones bursátiles y, finalmente, no pueden quedar afuera algunas acciones de bancos.
P.: ¿Cree que las empresas siguen recurriendo poco al crédito bancario y más a la autofinanciación?
H.S.: Los bancos están volcando el dinero donde tienen más rentabilidad; de hecho, 2006 ha sido un excelente año para ellos. El crédito no crece aun más porque no hay tanta demanda, las pymes y grandes empresas se autofinancian, no recurren al mercado de créditos porque no lo necesitan. La opción es desintermediar el mercado e ir al de capitales, emitiendo obligaciones negociables. De este modo, se pueden atraer recursos que tienen las AFJP y otras compañías, como las de seguros, que no encuentran instrumentos en la Argentina y tienen que ir a comprar acciones al exterior para completar su portafolio.
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