Dólar: claves para entender por qué se despertaron el blue, el CCL y el MEP

Opiniones

Si bien es cierto que en términos históricos el dólar libre no se encuentra "barato", la inercia inflacionaria y la limitada oferta en plaza son elementos suficientes para mantener el impulso alcista más allá de la magnitud.

Si hay algo que caracteriza nuestra profesión de economistas en la Argentina es que nunca vamos a aburrirnos y eso se lo debemos, en gran parte, a la pendularidad de la economía doméstica.

Hace apenas unas semanas atrás estábamos intentando explicar el por qué de la caída de los dólares libres (dólar MEP, contado con liqui y blue) en un contexto de fuerte aceleración inflacionaria. Hoy nos encontramos en la vereda opuesta, tratando de encontrar los argumentos que justifiquen la fuerte reversión de la divisa norteamericana.

Desde el 18 de abril a la fecha, la divisa libre, medida por el Contado con Liquidación de los bonos argentinos, experimentó una suba del 13,4%.

¿Hay alguna explicación para esto? Sí. A continuación detallamos algunas de estas causas:

Explicando la coyuntura de cortísimo plazo

En primer lugar, el shock exógeno. Abril está siendo otro mes de fuerte presión en los mercados globales con una aversión al riesgo creciente. La gran incertidumbre que genera el conflicto Rusia-Ucrania, la creciente presión inflacionaria y una marcada desaceleración de la economía China están armando un peligroso cocktail de digerir para los inversores.

Bajo este contexto, la Reserva Federal de Estados Unidos se apresta a ser más agresiva en el ajuste de su política monetaria (subiendo las tasas de interés y retirando dólares del sistema financiero), generando el denominado “vuelo a la calidad”. Una parte importante de los inversores desarma posiciones más riesgosas en otras monedas para refugiarse en el dólar. Así hubo una presión sobre las monedas latinoamericanas de la que el peso argentino no pudo salir inmune.

En segundo término, el shock endógeno. Si bien el dato de inflación de marzo de 6,7% había sido realmente preocupante, los inversores intentaron ver el vaso “medio lleno”, posicionándose en un carry para los activos financieros que ajustan por el CER. Esto implicó desarmar posiciones en dólares y poner a trabajar los pesos a la par de la velocidad inflacionaria. Sin embargo, la estrategia encontró su límite en las primeras mediciones de inflación de abril que hicieron las consultoras privadas. Se pensaba en una desaceleración más agresiva de la suba del nivel general de precios, pero la realidad muestra otra cosa: el piso inflacionario “parecería” ser 6% mensual, aumentando el riesgo de desanclaje de expectativa y generando más riesgos en la inversión. Así, muchos optaron por dejar el carry a un lado.

En tercer lugar, la duda de la sustentabilidad. Ya hemos pasado casi el primer mes del trimestre de mayor estacionalidad en materia de oferta de dólares en Argentina. La liquidación de los dólares de las exportaciones de la cosecha gruesa del campo debiera ser un alivio para las arcas del Banco Central de la República Argentina y su objetivo de acumular reservas internacionales. Sin embargo, por el momento la autoridad monetaria tiene casi un saldo de cero en los dólares acumulados en lo que va del año. Esto ocurre incluso en un contexto donde las restricciones sobre las importaciones persisten. La pregunta existencial es, entonces, ¿podrá el BCRA cumplir con la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI? Sin ese “colchón” de dólares, manejar la política cambiaria y las expectativas sobre la divisa se convertirá en algo demasiado difícil de remontar.

Si bien es cierto que en términos históricos el dólar libre no se encuentra “barato”, la inercia inflacionaria y la limitada oferta en plaza son elementos suficientes para mantener el impulso alcista más allá de la magnitud.

En definitiva, en este momento nos encontramos con más compradores que vendedores de dólares. De alguna u otra manera, a pesar de que muchas veces lo ignoramos, el dólar siempre está en el inconsciente de cada inversor.

Head of Research & Strategy en Inviu

Dejá tu comentario