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13 de mayo 2026 - 13:42

El crédito en 2026: por qué la precisión en la originación es el motor de la salud financiera

La morosidad en créditos trepó fuerte en el último año y obliga a bancos, fintechs y retailers a rediseñar sus modelos de riesgo para sostener la recuperación del crédito.

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El crecimiento de la morosidad es una señal de que el mercado requiere una sintonía más fina en la arquitectura del otorgamiento.

El sistema financiero argentino se encuentra frente a un fenómeno que las proyecciones de principios de año no terminaban de capturar por completo. Tras un periodo de expansión en el consumo, los datos actuales nos devuelven una radiografía más desafiante: los niveles de atrasos en los pagos han abandonado su zona de confort histórica para situarse en umbrales que obligan a las organizaciones a optimizar toda la cadena de valor del crédito.

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Las cifras son claras. En solo doce meses, la morosidad en préstamos bancarios sin garantía —el termómetro más sensible— pasó del 5,4% en enero de 2025 al 8,7% en el inicio de este 2026. En el sector Retail, el impacto es aún más visible, con carteras que muestran niveles de incumplimiento significativos. Este escenario no es necesariamente un síntoma de una caída en la voluntad de pago, sino una señal de que el mercado requiere una sintonía más fina en la arquitectura del otorgamiento.

La morosidad y el desafío para el crédito

Históricamente, el mercado argentino se ha apoyado en modelos de riesgo estándar que han demostrado una solvencia notable para estabilizar el sistema. Estos scores siguen siendo hoy el cimiento fundamental para la gran mayoría de las operaciones. Sin embargo, la volatilidad reciente ha generado una fragmentación en el comportamiento de los consumidores, donde la capacidad de pago puede variar según micro-segmentos que antes se comportaban de forma homogénea.

La tendencia que observamos para este 2026 no es el abandono de los modelos tradicionales, sino su robustecimiento. La inteligencia de datos está evolucionando para complementar la base estadística con capas de analítica predictiva a medida. El mercado está asimilando que la resiliencia de una cartera depende de la calidad del análisis de riesgo en el "momento cero". En otras palabras, una originación más precisa se traduce, naturalmente, en una gestión de recupero mucho más orgánica y eficiente.

morosidad

En solo doce meses, la morosidad en préstamos bancarios sin garantía pasó del 5,4% en enero de 2025 al 8,7% en el inicio de este 2026.

La clave de la estabilidad financiera en este nuevo ciclo no reside únicamente en la efectividad de las acciones de cobranza, sino en la capacidad de anticipación. Incorporar mayor profundidad analítica permite hoy distinguir entre una cartera saludable y una que podría presionar los balances en el corto plazo.

Otro cambio de paradigma que estamos presenciando es la transición hacia una gestión de deuda mucho más segmentada. En una economía que proyecta una reactivación para el segundo semestre, la relación con el cliente debe ser el activo a proteger. El desafío actual de las organizaciones es utilizar los datos para identificar la disposición real de pago y diferenciarla de baches transitorios de liquidez.

Hoy es posible integrar herramientas que permitan priorizar los recursos operativos de manera inteligente. Al aplicar analítica avanzada sobre la base de los modelos existentes, las empresas no sólo maximizan el retorno de su inversión operativa, sino que protegen el vínculo con el usuario. Una gestión basada en evidencia es la mejor estrategia para preservar el valor del cliente a largo plazo

La reactivación económica que vislumbramos para la segunda mitad de 2026 requiere que el crédito vuelva a fluir como el motor principal del crecimiento. Para lograrlo, es vital que las herramientas de alta precisión analítica dejen de ser un recurso exclusivo de los grandes actores financieros y se conviertan en un estándar para todo el ecosistema.

No importa el tamaño de las empresas, desde una PyME hasta fintechs y grandes entidades financieras, el acceso a una visión profunda del riesgo permite tomar decisiones con mayor previsibilidad. El verdadero crecimiento sostenible de Argentina en los próximos años no vendrá simplemente de ampliar el volumen de asistencia financiera, sino de la capacidad de otorgarla con la inteligencia necesaria para que el sistema se mantenga robusto y saludable.

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