(Para el especialista en mercados financieros, personificado como Gordon Gekko de la película «Wall Street», el recorte de tasas de corto plazo va a ser finalmente concretado por la Fed, en su reunión de diciembre. Por el lado de las tasas de largo, no deja de resaltar la tendencia alcista que mostraron en las últimas 7 ruedas. Sin embargo, lo ve como positivo ya que corrige el pesimismo excesivo que estaba evidenciando el mercado.)
P.: El nivel absoluto es bajo -apenas por encima de 4,80%- pero aun así ¿no es una tendencia que motive preocupación?
G.G.: ¿Ve a alguien muy asustado?
P.: Todo lo contrario. Las Bolsas, lejos de perder el sueño, suman más adeptos cada día. Ya no es sólo el Dow Jones o las compañías de primera línea, Europa barre con los máximos de mayo...
G.G.: Las acciones tecnológicas, en las últimas dos semanas, treparon tanto como lo que habían acumulado a lo largo de todo el año...
P.: ¿Entonces?
G.G.: Es comprensible. Había dos visiones en pugna: la reacción de los bonos presagiaba una recesión en puerta; el comportamiento de las acciones -sin negar una desaceleración- apostaba más bien a una economía planeando hasta alcanzar una velocidad de crecimiento ideal. No muy alta como para irritar a la Fed, no tan baja como para dañar los balances empresarios...
P.: La suba de tasas largas corrige un pesimismo excesivo...
G.G.: Así es. Más allá de una cuestión técnica relativa a descalces en las carteras de hipotecas y la necesidad de protegerse comprando o vendiendo bonos del Tesoro...
P.: Mencionó la importancia de no irritar a la Fed. En las últimas 2 semanas hemos asistido a un desfile masivo de sus principales funcionarios y todos ellos coincidieron en los riesgos que supone una inflación que aún no ha sido doblegada...
G.G.: Todos, salvo Bernanke. Y un halcón de la primera hora, William Poole, de la Fed de Saint Louis.
P.: ¿Cómo interpretar el mensaje?
G.G.: La Fed tomó en agosto la decisión trascendente de suspender el ajuste al alza de las tasas de corto plazo, y lo hizo en condiciones más hostiles que las que rigen hoy en día. Con la inflación en ascenso ( habiendo superado ya su propia definición de estabilidad de precios), con el petróleo cotizando sobre los u$s 70 el barril, con expectativas de inflación que eran casi medio punto más elevadas y con un disidente en su propio seno -Jeff Lacker, de la Fed de Richmond- que no estuvo ni está dispuesto a firmar la tregua.
P.: Si no lo entiendo mal, quiere decir que lo que la gente de la Fed expresa es simplemente «pour la gallerie»...
G.G.: Pienso que la Fed procura erradicar la idea de que mastica una baja de tasas en el corto plazo. Que disparará un recorte ante el menor contratiempo.
P.: ¿Tan pronto como en la reunión de diciembre?
G.G.: Tal cual. Y, a juzgar por los futuros de fed funds, ha logrado su cometido...
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