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23 de enero 2007 - 00:00

Fatalismo en (in)seguridad

(Un comisario retirado de la Policía de Buenos Aires derramó explicaciones sobre la imposibilidad de afrontar con éxito el drama de la inseguridad en el conurbano de esa provincia. Curiosamente, este ex uniformado, que hoy funge como experto en seguridad como asesor mediático, parece plegado a las doctrinas garantistas que hasta ahora parecían reservadas al círculo de los funcionarios y demás teóricos que afirman que mientras no se cambie la sociedad es imposible combatir el delito. Para Luis Vicat la inseguridad en los countries es responsabilidad de la existencia misma de éstos porque su pretensión fue refugiarse de la violencia de los barrios abiertos. Esta disparatada percepción importa porque refleja el fatalismo que parece ganar a las autoridades y a los policías mismo, ya castigados por la indiferencia y a veces la agresión de los sectores políticos. Con los brazos caídos, este fatalismo policial que reduce la función de los organismos de seguridad a intentar regular un fenómeno que se vive como algo inevitable termina siendo tan pernicioso como el garantismo. Veamos lo argumentos fatalistas de este ex comisario que cree que los countries con guetos de lujo que parecerían merecer la inseguridad que padecen. Fue en diálogo con Charly Fernández por radio "América".)

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PERIODISTA: ¿Qué pasa con los countries?

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Luis Vicat: Los countries se han expresado casi como en un gesto mágico, como el chiquito que ve una película de miedo, y se tapa los ojos. El country es la representación social de la negación. ¿Qué significa esto? Que la gente de alguna manera, por no querer ver la inseguridad que venía preparándose y avanzando, casi como si del calentamiento global se tratase, no han querido ver el tema. Se prefirió la solución fácil, esta suerte de guetos de lujo, donde es mucho más fácil en principio, recluirse o resguardarse, según se mire. Además tienen esta cosa fellinesca de que proliferan rodeados siempre de las zonas marginales de las cuales se nutren. Esto genera muchos problemas.

P.: Vamos a los delitos...

L.V.: Hay muchos hechos delictivos que no se denuncian entre los countries, a veces por decisiones de sus comisiones. Se trata de robos internos, o de cuestiones que en el country no quieren que salgan a la luz. Hay una cifra negra del delito en el country, esto es una realidad.

P.: ¿Tiene solución la inseguridad en los countries?

L.V.: El espejo en el cual debemos mirarnos a futuro es Brasil. En Brasil ya hay una generación que está accediendo al poder, que se crió, nació y estudió, y llegó a algunos accesos del poder desde los countries, directamente pasando desde el country al poder, sin ninguna escala intermedia con la realidad. Jamás viajarían en un subterráneo, por ejemplo.

P.: Vamos al problema acá...

L.V.: Mire, los countries aparecen como blancos apetecibles sobre todo porque descansan en pilares que son bastante frágiles. Es algo casi naïf, ingenuo, pensar de que son seguros porque yo pongo una alambrada y dos guardias privados, que encima tienen una abismal diferencia con los ingresos de la gente que vive dentro del country, que tienen un nivel de honestidad condicionada, que viven una realidad y tienen que trabajar custodiando otra realidad distinta.

P.: Ven algo inalcanzable...

L.V.: Es como poner a un chico a trabajar en una juguetería, sin poder tocar jamás los juguetes.

P.: A través de la vidriera.

L.V.: Exactamente, no atrás de la vidriera, adentro de la juguetería.

P.: ¿La Policía qué hace?

L.V.: La seguridad es un problema estructural general. Dijeron «hagamos los countries que vamos a estar protegidos de esta chusma, de estas hordas que pululan por el territorio, porque vamos a tener un lugar para gente como uno, atrás de una valla, con la pileta». Esto en la práctica revela que los countries son porosos, que los robos se efectúan, e inclusive, se produce una relación simbiótica, casi de alguna manera enfermiza entre el country y el entorno, porque muchas de las mujeres que trabajan en los countries, muchos de los hombres que trabajan en la carpintería, en el mantenimiento y demás, pertenecen a las villas circundantes a los countries.

P.: Que entran y salen del trabajo en bicicleta...

L.V.: Es el mismo vigilador que tiene que hacerse matar por defender la plaza, por defender el sitio, y es un hombre que gana dos pesos con cincuenta.

P.: ¿Cuánto gana un vigilador de un country aproximadamente?

L.V.: Varía, varía muchísimo, pero vamos a partir de la base de que un vigilador que recién ingresa, soltero, promedio, en blanco -porque algunos a veces tienen la tendencia de no estar en blancoestará ganando un poco más que la canasta familiar básica, para no caer en la pobreza.

P.: Menos de 1.000 pesos.

L.V.: Exactamente, algunos pueden llegar a 1.100, 1.200 pesos, y con ese dinero él levanta las barreras de los ricos y famosos y, está pensando en que este año no puede mandar a los chicos al colegio porque no tienen zapatillas.

P.: O sea que para usted no hay solución...

L.V.: Es muy difícil trabajar con ese personal y lograr que el rendimiento sea bueno. No tenemos que caer tampoco en el lugar fácil de discriminar a priori. En los countries hay muchas veces actos de vandalismo, los producen adolescentes que han sido criados en ese entorno, y que es de alguna manera una forma de protestar por ese tipo de prisión de lujo. Si son aprehendidos la comisión directiva seguramente, asegura que aquí no ha pasado nada, se repone lo que se rompió, lo que se robó, y eso integra las cifras negras del delito en los countries.

P.: En el robo del San Eliseo actuó una banda de al menos nueve ladrones; llegaron al country en dos autos, amenazaron a tres vigiladores, y robaron tres casas, del lugar escaparon con al menos unos 150.000 dólares, joyas y artículos de electrónica. ¿ Cómo hicieron para poder ingresar, robar, y salir de un country?

L.V.: Bueno, en la parte fáctica es bastante sencilla. Da la sensación de que habría alguna colusión de parte de alguien, tiene que haber habido una inteligencia previa, o sea un dateo, y además ha habido un muy mal programa de ejecución de seguridad perimetral por parte de los vigiladores.

P.: ¿Quiénes controlan a los vigiladores?

L.V.: Los controlan los supervisores que son parte de la empresa, de empresas contratadas, y a su vez, también algunos countries tienen su propio jefe de seguridad, que es el que audita a la empresa de seguridad que se contrata.

P.: ¿Nadie depende de Policía?

L.V.: No, no, no, lo único que depende de la Policía, es la Policía oficial, la policía privada depende en el sentido de que es controlada por el Ministerio de Seguridad, a través de una superintendencia que examina que estén en regla, que estén legalmente asentados los vigiladores, las armas, etcétera.

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