(Planteó Ricardo López Murphy un tema polémico: el crecimiento de la Argentina. Dice que si se compara con los países de la región, el país no ha tenido un crecimiento tan importante como plantea el gobierno. Todo es cuestión del momento con el que se compara. Aseguró, en diálogo por «Radio América», que Néstor Kirchner se beneficia de un contexto internacional favorable, y que con las condiciones mundiales que había en el gobierno de De la Rúa, viviríamos una crisis mayor que la que se vivió en aquella época.)
Si uno repasa quiénes son los candidatosen las elecciones, se ven muchos nombres de economistas: Roberto Lavagna, Alfonso Prat-Gay -que dicen puede ser candidato a vicepresidente con Carrió-, usted que pelea la candidatura presidencial, Claudio Lozano en la Ciudad de Buenos Aires...
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Ricardo López Murphy: Nos estamos homologando con el mundo, y es bueno eso.
P.: En 2001, generalmente uno pensaría lo contrario con aquella consigna de «que se vayan todos», los economistas, los políticos...
R.L.M.: No, yo diría que en 2001 hubo un fracaso del sistema político. Eso es bien claro; hubo un problema de gobernabilidad muy serio al tratar de utilizar el derrocamiento de un gobierno para producir brutales redistribuciones del ingreso. Pesificación asimétrica transfirió enormes cantidades de los pobres a los ricos y hubo mucha gente que estaba quebrada y que se salvó y que estuvo dispuesta a hacer barbaridades para eso y desgraciadamente tuvieron éxito.
P.: Se está mencionando la posibilidad de que usted avance en una alianza con Elisa Carrió...
R.L.M.: Hace mucho que nosotros tenemos una buena relación. El buen trato y la cordialidad que nos dispensamos también han sido muy conocidos, a su vez es verdad que hemos competido en la candidatura a presidente para 2003, apoyamos a distintos candidatos para las elecciones del 3 de junio para la Capital Federal y los dos somos candidatos a presidente.
P.: ¿Qué es lo que está en juego?
R.L.M.: El meollo es que si se vota por convicción en la primera vuelta y por preferencia en la segunda, ése es el mejor resultado que puede sacar la oposición. Hay quien opina que un frente unido de la oposición haría mejor elección que la suma de las partes. Yo creo que eso no es cierto, pero que si se probara que un gran frente unificado mejora la performance contra la suma de las partes, yo estaría dispuesto a ver qué es lo que tenemos que hacer. En ese caso, creo que va a haber que hacer un relato sobre por qué la oposición con tantas diferencias se va a unificar, qué reglas va a usar para gobernar, qué programas va a llevar adelantey, por último y lo más complejo de todo, cómo va a nominar a sus candidatos. Ahí yo creo que votando separado sumamos más que en el conjunto. Si se probara que votando juntos sumamos más, la elección del candidato tendría que ser en una interna abierta; no hay otra forma de hacerla.
P.: Hay que evaluar cuál podría ser el impacto en la sociedad de alianzas que junten cosas que de pronto pueden sonar extrañas.
R.L.M.: Eso no hay dudas que es complejo, por eso yo les señalé con mucha precisión que habría que elaborar un relato, una explicación muy compleja. Ahora, hay circunstancias en la vida de los países en que se unifican las fuerzas. No nos engañemos, la fuerza que tenemos enfrente es una fuerza hiperheterogénea.
P.: En Alemania, por ejemplo, gobiernan la social democracia y la democracia cristiana. O sea que tampoco hay que horrorizarse por eso, pero de pronto la Argentina viene con una experiencia con la Alianza que dejó algún trauma digamos, y a muchos de quienes los votaron incluso.
R.L.M.: No, el trauma es del que no comprendió. Como no comprenden hoy muchos lo que le ocurrió al gobierno aquel de la Alianza, que tuvo que enfrentar una catastrófica situación internacional. No comprenden tampoco hoy que nosotros crecemos a pesar de Kirchner y no gracias a Kirchner, porque tenemos una situación internacional excepcionalmente favorable. Traiga los datos del gobierno De la Rúa a la situación actual y le puedo asegurar que vamos a vivir una crisis que la De la Rúa fue de chicos. Lo que pasa es que hoy hay circunstancias increíblemente más favorables que en esa época.
P.: Pero la Argentina crece...
R.L.M.: Eso no es verdad, eso no es verdad. Es un problema de observación empírica. Mire, vamos a tomar el momento anterior a la crisis y el momento posterior a la crisis, o sea, la crisis ya pasó hace varios años; tomemos 1998 contra 2006. La Argentina creció catorce por ciento. El promedio en Latinoamérica, veinticinco; Chile, treinta y cinco; y Perú, cuarenta y cinco. ¿De qué creció más fuerte? Creció más fuerte si tomamos el momento peor de la crisis; si usted me dice mire este señor que está acá caminando por la calle, qué bien está, porque estaba internado en terapia intensiva, no es comparable con el que está jugando un partido de tenis. O sea, el problema es contra qué comparamos. Yo tomo normalmente como base de comparación el año 1998 y frente a eso nosotros estamos debajo de todo ese promedio.
P.: Brasil cayó menos que nosotros...
R.L.M.: No, y tuvo otra cosa muy importante: Brasil ha bajado su tasa de inflación dramáticamente, Lula invirtió su primer turno de gobierno en bajar su tasa de inflación. La Argentina la ha triplicado, cuadruplicado, o sea Brasil tenía tres veces la tasa de inflación de la Argentina; ahora tiene una tasa que es un tercio o un cuarto. Bueno, usted sabe que en la Argentina nadie sabe cuál es.
P.: ¿Cuál es la inflación? En un reportaje Lavagna dijo que en 2007 iba a ser de 18%...
R.L.M.: Bueno, en este caso sería seis veces la tasa de inflación de Brasil. A mí me parece que la tasa de inflación está subiendo y va a subir. Yo creo que el año pasado fue catorce, es decir, sin maquillaje estamos hablando y sin maquillaje va a estar más alta que catorce este año.
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