Sobre las grandes empresas que van a los mercados internacionales, Horacio Fargosi advierte que «hay que considerar que la Argentina es un país que ha tenido muchos problemas con respecto al ahorro público».
Horacio Fargosi, recientemente elegido presidente de la Bolsa de Comercio, dijo que continuará con los lineamientos de Adelmo Gabbi, su antecesor, en la conducción de la entidad. Afirmó que se propuso como objetivo aumentar el número de empresas cotizantes, incluso pymes. Es abogado, especialista en derecho comercial (fue corredactor de la Ley 19.550 de sociedades comerciales y de la 19.551 de concursos y quiebras) y a continuación el diálogo que mantuvo con Ambito Financiero.
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Horacio Fargosi: El objetivo es facilitar el acceso de las empresas, para continuar así con la expansión del mercado de capitales. Hay que acabar con la noción de que la Bolsa es un lugar misterioso. No debe ser para iniciados, sino para iniciarse. Debe tener un acceso amplio, para que las empresas puedan venir y visitarnos, pedir entrevistas y hacer averiguaciones. Este intentará ser nuestro aporte para generar un mercado rápido, activo y serio, fundamental para el desarrollo del país. Obviamente no se pueden esperar resultados en días. También tiene gran importancia facilitar el acceso de las pymes, muchas de las cuales están preparadas y tienen la dimensión y seriedad necesaria para hacerlo.
Régimen especial
P.: ¿Qué medidas tienen pensadas en ese sentido?
H.F.: La idea es facilitar el acceso a la oferta pública. Para eso estamos estudiando un régimen especial, con autorización más ágil que la del resto de las empresas. Deben tener menos requisitos formales, que a veces son excesivos para su estructura y funcionan como un freno. Igualmente, el régimen diferenciado no implica facilismo, sino la adaptación de los requisitos en tanto se cumpla la seriedad y la seguridad. No hay que caer tampoco en un revoleo de oferta pública, que iría en contra del prestigiode la institución, ya que el descrédito en estas cuestiones se extiende como una mancha de aceite.
P.: Existe la sensación de que las empresas grandes se olvidan del mercado local y se enfocan en cotizar en el exterior. ¿Cuál es su opinión, no hay nada para ofrecerles?
H.F.: Las empresas que van a los mercados internacionales pasaron primero por el local. Hay que considerar que la Argentina es un país que ha tenido muchos problemas con respecto al ahorro público.
P.: ¿Está conforme con el volumen negociado? ¿A qué número le gustaría llegar al término de su gestión?
H.F.: Nunca vamos a estar satisfechos con el volumen. Sin embargo, no me atrevería a arriesgar el número, habría que ser adivino para eso, porque influyen mucho las fuerzas del mercado. Lo que sí me gustaría sería terminar la gestión con la duplicación de las empresas cotizantes.
P.: ¿No cree que es perjudicial la concentración tan grande que se ve en la negociación, con el importante predominio de Tenaris?
H.F.: Son realidades que no se pueden ignorar. Lo importante de parte de la Bolsa es generar todos los medios necesarios para que se mantenga la transparencia en la operación, pero no se puede ir contra una realidad económica. No es la función de la Bolsa modificarla.
Mercado interesante
P.: ¿Qué opina de la incorporación de Petrobras a la oferta pública?
H.F.: Demuestra que el mercado argentino no deja de ser interesante, ya que no va a venir si pensase que la Bolsa local está en decadencia. Es un hecho importante para nuestro mercado, que necesita aumentar el número de empresas cotizantes.
P.: ¿Cuáles son las perspectivas para el mercado bursátil local? ¿Qué debemos esperar de nuevo?
H.F.: En países parecidos al nuestro en estructura económica se han ido creando instrumentos financieros que todavía no están incorporadosal medio argentino. Me refiero a comercializar participaciones en el patrimonio, o en ciertas actividades de las empresas, sin tener propiedad en el capital, como en las acciones. Por ejemplo, en las empresas que fabrican más de un producto, se podría comprar participaciones en una rama de la producción. Hay una gran imaginación en los mercados desarrollados para permitir que las empresas accedan a los capitales, que debe ser examinada acá. Debe quedar claro que son asuntos delicados, que no pueden resolverse en minutos, pero vamos a analizar cuáles pueden ser adecuados a nuestro medio económico y cuales habría que modificar. Igualmente, hay que tener cautela y no importar experiencias a la ligera.
P.: ¿Y cómo ve la situación de la economía argentina?
H.F.: Creo que ha tenido un desarrollo fenomenal en los últimos tiempos. No hay déficit fiscal, y la balanza de pagos es positiva. Se ve también gran consideración en el manejo de los fondos públicos. Eso se traduce en que el riesgo-país argentino nunca ha estado tan bajo.
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