(Este miércoles la Reserva Federal subirá la tasa de corto plazo a 5% anual. Así lo cree el experto en mercados internacionales personificado como Gordon Gekko de la película «Wall Street», quien considera que lograr un nivel de tasa real de corto de 3% anual le daría margen a Ben Bernanke, titular de la Fed, para detener la suba y analizar más indicadores de la economía estadounidense. A continuación, el diálogo que Gekko mantuvo con este diario.)
PERIODISTA: El mercadolaboral pisó el freno en abril, cuando nadie lo esperaba. ¿Es una confirmación de que la economía norteamericana va también camino a sosegarse?
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Gordon Gekko: Usted no puede descubrir tanto leyendo un único informe. Afirmarlo sería un exceso de interpretación...
P.: Sólo se crearon 138 mil nuevos empleos netos, cuando se vaticinaban 200 mil. No es una diferencia despreciable...
G.G.: Considere que además se redujeron en 36 mil puestos de trabajo las estimaciones de febrero y marzo. Constituye, desde ya, una señal clara de moderación...
P.: Que le cae como anillo al dedo al atribulado Ben Bernanke, tan castigado en los últimos tiempos...
G.G.: Estos números lo rescatan de su «gaffe» de comunicación. Resultan muy oportunos. Le devuelven el aura de clarividencia que nunca conviene perder. Había una brecha considerable entre la robustez de los indicadores cíclicos -incluyendo el boom incesante de los commodities- y los tibios mensajes de la Fed. El informe de empleo se convierte en la primera evidencia sólida de que Bernanke y su gente no han extraviado la brújula con su postura prudente. Están bien rumbeados...
P.: Quizá la furia alcista de los commodities sí se haya pasado de revoluciones...
G.G.: No hay dudas de que hay mucha espuma. Pero es interesante advertir que la industria manufacturera creó 19 mil empleos en abril.
P.: No parece nada muy impresionante...
G.G.: Es que lo normal es que destruya puestos de trabajo como consecuencia de su persistente aumento de productividad. Se trata del registro sectorial más vigoroso desde mayo de 2004. Y es la industria la que -en forma masiva- consume petróleo, derivados, cobre y todos los otros metales que estánen gran demanda...
P.: ¿Dónde reside entonces la debilidad del informe laboral?
G.G.: Se percibe un leve declive en la construcción. Pero lo que sobresale es una fuerte desaceleración en servicios y una sorpresiva caída neta -36 mil empleos menos- en el comercio minorista.
P.: Renglones menos intensivos en el uso de commodities...
G.G.: Tal cual. Es, pues, perfectamente posible que tanto la Fed como los mercados de commodities estén descontando correctamente el futuro. Sobre todo, si la desaceleración en la economía norteamericana es compensada por la recuperación observada en las otras regiones del mundo.
P.: La Fed se reúne el miércoles. ¿Piensa que sacará partido del informe laboral para cancelar la suba prevista de tasas de interés?
G.G.: No. Para nada. La tasa corta trepará a 5%.
P.: Quizá le dé pie para cambiar la tónica del comunicado. G.G.: Eso ya figuraba en los planes. El mensaje -más allá de las desafortunadas idas y vueltas ocurridas- es que la reunión de junio se celebrará bajo una agenda abierta. Una tasa real de fed funds en torno a 3% -el mismo nivel que le sirvió a Greenspan para desensillar tras la suba de 1994-1995- le permitirá a la Fed tomar una decisión sin preconceptos, basada en el examen de la evidencia que arrojen los indicadores económicos entre reunión y reunión...
P.: Bernanke señaló que la Fed podía saltearse una reunión y retomar la suba de tasas en el cónclave siguiente si fuera necesario. ¿Eso es lo que dijo o es lo que fue mal interpretado?
G.G.: Eso dijo ante los legisladores. Fue muy explícito. El mismo presentó el punto. No me parece tan difícil captar la idea...
P.: Más ardua de digerir es la afirmación de que la Fed podría abstenerse incluso en un contexto de riesgos desbalanceados, lo que en lenguaje liso y llano significaría mantener las tasas aun si se acentuaran los atisbos de inflación. ¿O me equivoco?
G.G.: También dijo eso.
P.: ¿No se corre el riesgo de perder credibilidad? ¿De ser acusado -no ahora, tal vez, pero sí más adelante- de ser demasiado blando para contener la marcha de los precios?
G.G.: Estoy de acuerdo. Reconózcale la franqueza a Bernanke. Es su sello académico. Pienso que Greenspan no lo hubiera dicho, aunque eventualmente sí lo hubiera hecho.
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