Los últimos días de agosto dejaron al mercado argentino de fusiones y adquisiciones atrapado entre la expectativa y la cautela.
El mercado argentino de fusiones y adquisiciones cerró el primer semestre con buenos resultados, pero la incertidumbre poselectoral dejó a las empresas en modo de espera. ¿Qué puede venir y cómo prepararse para cuando el panorama se aclare?
la incertidumbre poselecciones y la volatilidad del dólar cambiaron la dinámica de un segundo para el otro, transformando el optimismo en cautela.
Los últimos días de agosto dejaron al mercado argentino de fusiones y adquisiciones atrapado entre la expectativa y la cautela.
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Durante el primer semestre de 2025, se habían registrado 38 transacciones por un valor total de u$s4.080 millones: un número promedio en cantidad de deals, pero el segundo más alto en término de montos desde 2017, impulsado por la compra de activos de Petronas por Vista, la adquisición de Telefónica Argentina por Telecom, y operaciones en los sectores de Servicios, Publicidad y Tecnología; especialmente entre pymes.
Sin embargo, la incertidumbre poselecciones y la volatilidad del dólar cambiaron la dinámica de un segundo para el otro, transformando el optimismo en cautela.
La estabilidad macro y las desregulaciones recientes habían dado señales de previsibilidad. Sin embargo, el calendario electoral sembró dudas que derrumbaron parte de esa confianza. El dólar, que había encontrado un relativo equilibrio, volvió a moverse, complicando las valuaciones. ¿El resultado? Un mercado en “wait and see” que no va a mover grandes fichas antes de octubre.
¿Podrá el Gobierno consolidar la estabilización con apoyo real? ¿Se reactivará el crédito para volver a impulsar la actividad? ¿Cuál va a ser el nuevo punto de equilibrio del dólar? Estas son algunas de las premisas que parecen marcar hoy el congelamiento de las decisiones.
En este contexto, la mejor estrategia no es correr detrás de la coyuntura, sino construir solidez. Las empresas que aprovechen estos meses para consolidar sus finanzas y diseñar un plan de crecimiento, van a estar listas para actuar, ya sea que el contexto acompañe o exija decisiones en escenarios desafiantes.
1-Finanzas sanas
No alcanza con ganar dinero: hay que mostrar eficiencia. EBITDA positivo, márgenes competitivos y control del capital circulante son la primera línea de defensa.
2-Procesos y tecnología bien aceitados
Las empresas que no dependen de una sola persona, con sistemas robustos y procesos ordenados, valen más.
3- Ingresos sostenibles y escalables
No alcanza con facturar, los inversores evalúan la recurrencia, la diversificación de la cartera de clientes y las oportunidades reales de expansión.
4- ¡Tener un plan de crecimiento!
Tener una hoja de ruta definida para priorizar inversiones, detectar oportunidades y tomar decisiones rápidas cuando las condiciones del mercado cambien.
La cautela del mercado transforma la coyuntura, pero no debería hacerlo con las bases de nuestro plan. Las pymes que entiendan el escenario y se adapten sin romper su estrategia, van a ser las que estén en condiciones de aprovechar las oportunidades y responder con rapidez cuando las cartas se muestren sobre la mesa.
Socio Cofundador de Metro Capital
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