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12 de abril 2007 - 00:00

"No me siento presionado"

(No es usual que un juez de la Corte Suprema de Justicia hable por radio. Tampoco es usual que un magistrado diga mucho. Pero importa el diálogo del presidente del tribunal máximo del país con radio «Continental» porque afirma que no se siente presionado por el gobierno. Curioso, porque el resto del país piensa eso. Insistió en el pedido de mesura al gobierno y explicó las dificultades de los jueces para impedir los cortes de rutas.)

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Ricardo Lorenzetti
PERIODISTA:¿Qué quiere transmitir la Corte cuandole pide mesura al gobierno?

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Ricardo Lorenzetti: Normalmente, la Corte se expresa con sentencias y en este caso hizo un comunicado que fue registrado como acordada y lo hizo en un contexto de discusión pública y que me parece que requiere algunas precisiones, si usted me permite. La primera cuestión es que a nosotros nos parece bien que exista discusión pública. Creo que la Argentina necesita de debates, fortalecer esto desde estos debates, que la gente opine sobre todos los temas, incluidos la Justicia y sobre todo, los jueces. El segundo tema que me parece importante precisar es que el contenido del debate también es sano en este caso. Es decir, que la Justicia es lenta es algo que a nosotros nos preocupa muchísimo. Pero lo que sí nos preocupó más es el procedimiento.

P.: ¿A qué se refiere?

R.L.: A cómo los argentinos debatimos estas cuestiones, que no es algo menor, cuando uno tiene un país con la historia nuestra, donde a veces en lugar de dialogar nos enfrentamos, en lugar de buscar consenso nos distanciamos.

P.: La renuncia de la doctora Berraz de Vidal, ¿entraría dentro del significado de mesura?

R.L.: Nosotros no podemos opinar, como jueces, sobre la conducta de otros jueces. Lo que dijimos es que, en este caso, lo que se debía hacer, y de hecho ya estaba sucediendo, es acusarlos en el Consejo de la Magistratura y eso sucedió. Otros jueces de la Cámara de Casación, que no han sido acusados, renunciaron antes porque tienen edad para jubilarse. Es una situación difícil y hay distintas opiniones sobre cómo se han comportado, cuáles son sus opiniones, pero nosotros sobre eso no podemos opinar porque, además, si son juzgados en el Consejo de la Magistratura, eso puede llegar a tener luego del Jury de Enjuiciamiento, alguna revisión en la Corte; entonces no podemos adelantar una opinión sobre eso, pero me parece muy bien que la gente hable sobre estos temas.

P.: Pero que un poder no avance sobre otro...

R.L.: Exactamente, eso es lo que quisimos decir con toda claridad, ¿no? La independencia de poderes es fundamental en un país que está renaciendo.

P.: El presidente de la Nación les respondió señalando que si no fuera por su desmesura, la Corte hoy no tendría la conformación que tiene...

R.L.: Yo creo que cuando uno habla de mesura o de desmesura está refiriéndose a otros temas. La cuestión de la Corte Suprema,el recambio, nosotros lo vemosy creo que la mayoría de la sociedad lo vio como una crisis institucional muy grave que tuvo el país. Si ustedes observan, fue el único caso en el mundo en el cual la gente se manifestó en las calles en contra de la Corte Suprema. Normalmente, la gente ni siquiera sabe quiénes son los miembros de la Corte, salvo en Estados Unidos, pero que se manifiesten en las calles pidiendo la renuncia de los ministros de la Corte es algo que sólo sucedió en la Argentina.

P.: ¿Cuándo estiman que se puede dar un pronunciamiento de la Corte sobre la constitucionalidad de los indultos? R.L.: La Corte se expresa en causas judiciales y ahí hay una causa judicial que está actualmente en manos del procurador de la Nación, que es quien tiene que, previo a la Corte, dar una opinión sobre la constitucionalidad o no de los indultos. Creo que no va a demorar mucho más porque el comentario es que ya estaba saliendo el dictamen.

P.: Sobre la lentitud de la Justicia, uno se pregunta si hay superpoderes que suman 11 mil millones...

R.L.: Hoy la Justicia se ocupa de muchísimas más cosas que 50 años atrás. Por otro lado, los recursos para atenderlas siguen siendo los mismos. Ahí es donde hay que hacer un cambio sustancial y nosotros lo estamos planteando como política de Estado.

P.: ¿Esta Corte se considera libre de presiones del Poder Ejecutivo?

R.L.: Nosotros no nos sentimos ni atemorizados, ni nada. Yo creo que hay que acostumbrarse a que los debates existan. Fíjese, nuestro modelo es el mismo de Estados Unidos y cuando uno analiza la historia de las relaciones de la Corte de Estados Unidos con los presidentes y con el Poder Legislativo, han tenido discusiones de tono muy alzado, más intensas, y esto hace bien a la democracia. Creo que, además, si uno se sintiera presionado no debería ser juez. Los jueces tienen que tener firmeza, fortaleza espiritual para saber que siempre hay gente que va a decir una cosa, gente que va a decir otra y presiones de todo tipo en la actividad de un juez, pero el juez tiene que tener mucha firmeza espiritual y teórica para resistir eso y decidir de modo imparcial, porque si se dejara presionar, entonces no podría ser juez.

P.: Frente a una situación concreta como los docentes que quieren cortar la ruta en Neuquén, ¿cómo tiene que actuar la Justicia?

R.L.: Es un tema muy importante hoy en la Argentina y en todo el mundo. Hay cada vez más derechos también y, entonces, para que entendamos todos, si nosotros tuviéramos que ordenar el tránsito... es decir, hay cada vez más autos y se pueden producir colisiones entre los vehículos. Cuantos más vehículos hay, hay más colisiones. También hay más derechos y hay más colisiones de derechos; entonces, las reglas que ordenan los conflictos son cada vez más importantes porque si no, no se puede vivir en sociedad. Uno puede reconocer los derechos individuales, y de hecho hay que hacerlo, pero también hay que tener en cuenta cómo es posible la sociedad funcionando con todos esos derechos individuales reconocidos.

P.: ¿Ustedes, los jueces, son los responsables de liberar los pasos cortados en la Argentina?

R.L.: Si usted corta un puentey hay un delito, y alguien hace una denuncia -esa denuncia la hace el fiscal o cualquier persona-, el juez tiene que tomar medidas; de eso no hay ninguna duda. ¿Qué hace el juez? Ordena que ese puente sea desalojado, ordena eso y la Policía lo tiene que cumplir y desalojarlo.

P.: ¿Nadie lo ha pedido en Entre Ríos?

R.L.: Ese es el procedimiento que se puede utilizar en la Justicia. Es decir, usted hace una denuncia, el juez ordena el desalojo y ese desalojo lo tiene que hacer la Policía. Ahora, si usted me pregunta cuál es el mejor medio... Este no es el mejor medio porque en ningún lugar del mundo funciona así. Es decir, son problemas que trascienden este procedimiento, son muchísimo más complejos; entonces lo que corresponde acá es que el Estado como tal instrumentey acá no digo que sea el Ejecutivo; todos tenemos que dar respuesta clara y rápida a los reclamos ciudadanos para que no tengan necesidad de cortar un puente, porque el problema de cortar un puente, o una calle, se ha dado en los últimos años como modo de llamar la atención.

P.: Un oyente pregunta sobre el pago del 82% móvil a los jubilados...

R.L.: Nuevamente le quiero manifestar que en el problema de las jubilaciones, como en todos los otros problemas, los jueces no hacen las políticas, o sea no dicen si es el ochenta y dos por ciento, si es el setenta o lo que fuere. Esa es una facultad que la Constitución les adjudica a los otros poderes, al Poder Legislativo y al Poder Ejecutivo. Lo que pasa es que cuando hay un jubilado que dice: «En este caso mi derecho está violado porque no me dieron el ochenta y dos, ni el ochenta, me dieron muy poco y nunca me lo autorizaron», inicia un juicio y entonces la Corte dice: «Acá hay un derecho violado». No puede decir cuánto, normalmente no lo dice, pero hay un derecho violado.

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