«Es sorprendente la tasa de inversión en la Argentina porque considerando la confusa política microeconómica del gobierno, sigue creciendo», dijo a este diario el economista de Macrovisión Esteban Fernández Medrano. Señaló que el país requiere para 2006 y 2007 un aumento mayor de la productividad «que es difícil de alcanzar», pero que aun así la actividad económica crecerá entre 7,7% y 8% en el año.
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Periodista: Los economistas preveían una desaceleración en la actividad económica, y finalmente los datos oficiales mostraron lo contrario.
Esteban Fernández Medrano: Sí. Los datos que conocimos esta semana fueron buenos y se ubicaron por sobre las expectativas. Confirmaron una mejora con respecto a lo que se observó en meses anteriores, cuando las cifras habían sido decepcionantes. En el primer trimestre se había generado preocupación porque se calculaba un aumento en el producto de 5,5%. En las proyecciones de Macrovisión igualmente pensábamos en 7,6%, ya que esperábamos que en el segundo trimestre del año se produciría una puja de demanda por la política de ingresos y los controles de precios.
P.: ¿Qué fue lo que particularmente sorprendió en la suba interanual de 8% en mayo?
E.F.M.: En gran medida, fue llamativo lo que sucedió con la construcción. Además, a pesar de que se anticipaba en el índice de actividad industrial, sorprendió que después de un crecimiento bajo en el primer trimestre hubiera un rebote en los indicadores de inversión. Y esto se dio aun en medio de una política de regulación de precios, de un enrarecimiento en las relaciones con las empresas y ante fuertes turbulencias en el mercado financiero internacional. Los datos de inversión de capital no fueron tan buenos, pero se mantienen.
Construcción
P.: ¿Es suficiente el nivel de inversión actual para acompañar el crecimiento?
E.F.M.: Es interesante el dato de inversión porque considerando la confusa política microeconómica del gobierno, sigue creciendo. Hay que tener en cuenta que se trata mayoritariamente del sector de la construcción y cuando se pone la lupa sobre maquinaria y equipo, que son de mayor productividad, no es tan alta. La Argentina requiere para este año y el próximo un aumento mayor de la productividad que es difícil de alcanzar. O se hace con mayor inversión o se usa eficientemente el capital actual, es decir, con actualización tecnológica más que con voluntad de los empresarios.
P.: ¿Se está trabajando desde el gobierno para promover ese cambio?
E.F.M.: Este gobierno empuja el crecimiento de la demanda agregada. En vez de resolver el problema con políticas macroeconómicas, lo hace con instrumentos micro como los acuerdos de precios. Así, la inversión en maquinaria y equipo puede caer. Además, cuando se mira los sectores que invierten, se ve que están focalizados en las pymes mientras que las grandes compañías lo piensan mucho más, porque las inversiones más importantes son cautelosas y requieren horizontes más largos. Por eso después vemos al Estado cumplir roles que corresponden al sector privado, haciéndose cargo de empresas. Principalmente se ve en servicios públicos, energía o transporte.
P.: ¿Cuál es la estimación de crecimiento económico entonces para este año?
E.F.M.: El 2006 terminará con una suba de entre 7,7% y 8%. Los próximos datos revertirán la tendencia de estancamiento que había en el primer trimestre. Igualmente, ya no se volverá a crecer a 9% anual.
P.: ¿Las turbulencias en el mercado financiero internacional afectarán a la Argentina en la segunda mitad del año?
E.F.M.: Podrían jugar en contra, pero el país está mejor posicionado que otros para recibir un impacto. El tipo de cambio está depreciado (lo que hace que el riesgo de volatilidad sea más bajo), la salida de capitales que se produjo en los últimos años hace que en el portafolio los capitales extranjeros sean menores y el año está prácticamente cerrado en cuanto al programa financiero. La tasa de interés internacional está en sintonía con las necesidades macro del país. En 2001 necesitábamos una reactivación y por estar baja, nos favoreció. Ahora, que la tasa está alta reduce presiones inflacionarias, y también nos favorece. Como no hay necesidades de emitir deuda, las subas de tasas no deberían impactar fuertemente. Si hay una importante baja en el precio de los commodities, podría haber un impacto en el sector exportador y por lo tanto en la recaudación.
P.: ¿La suba del precio del petróleo afectará en ese sentido?
E.F.M.: El aumento del precio del petróleo puede enfriar la demanda global, pero la Argentina es un exportador neto y no un importador, como Brasil. Es decir que a pesar de la confusión que hay en materia de política energética, el país sigue resguardado.
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