14 de octubre 2008 - 00:00

Por qué se debe ser prudente con aumento del gasto

Por qué se debe ser prudente con aumento del gasto
Las cuentas del sector público nacional tuvieron hasta agosto (último dato disponible de gasto pagado) un comportamiento tal que permitió la obtención de un superávit fiscal primario acumulado anual de 3,5% del PBI ( setiembre 07-agosto 08). Si se considera una pauta razonable de aumento de ingresos de 31,6% en todo 2008 y un incremento del gasto primario de 33%, el ahorro fiscal primario anual se vería reducido a 3% del PBI, algo que en la actualidad (estamos en el mes 10 del ejercicio) parece bastante probable.

Para 2009, el aumento de los ingresos, teniendo en cuenta una desaceleración del crecimiento real, puede llegar a ser de 22% anual, lo cual va a actuar como techo del incremento del gasto si se pretende mantener el ahorro fiscal primario en 3% del PBI.

  • Vínculo

  • La prudencia que se debe tener desde ahora con el gasto tiene que ver con el hecho de que muchas erogaciones corrientes generan un salto de nivel que ya queda incorporado y se transforma en un crecimiento inercial del gasto, en este caso para 2009.

    Por el lado de los ingresos, un aspecto que se quiere tratar en esta columna es el relativo al financiamiento que brindan los derechos de exportación y su relación tanto con el ahorro del gobierno como con las principales erogaciones. En 2007, los derechos de exportación (comúnmente llamados retenciones) recaudados significaron 2,5% del PBI. Al mes de setiembre de 2008, si uno toma el acumulado de los últimos 12 meses, la importancia relativa creció hasta alcanzar 3,5% del PBI. Es decir que la recaudación de retenciones es en la actualidad equivalente al superávit fiscal primario, con lo cual se transforma en una variable de alta valoración.

    Si se toma como guía orientativa lo ocurrido con el precio de la soja en estos últimos días, se llega a la conclusión de que los precios actuales de la oleaginosa están 26% por debajo del precio promedio que tuvo en el período enero-setiembre de 2008. Si se extrapola esa reducción a los principales productos exportados que son gravados con estos derechos, se tiene que la recaudación acumulada anual para igual período, en lugar de ser de 3,5% del PBI habría sido de 2,6% del PBI. Es decir que una caída de 26% de los precios (considerando constantes tanto las alícuotas como las cantidades exportadas) es equivalente a una caída de recaudación de retenciones de 0,9% del PBI.

  • Comparación

    Para poner en contexto el grado de importancia que puede tener una reducción de tal magnitud a la hora de definir la política fiscal, puede comparársela con la importancia de los principales gastos del gobierno. En efecto, se aprecia que la mayor equivalencia se da con la inversión real directa (el gasto de capital que excluye las transferencias de capital y la inversión financiera), donde la reducción de recaudación equivale a 100%, y la menor con el gasto en transferencias corrientes al sector público, donde la equivalencia es de 11%.

    Obviamente, hay muchas otras consideraciones que se podrían hacer. Simplemente se intentó remarcar dos cuestiones que exigen tener mucha prudencia por el lado del gasto, teniendo en cuenta los vencimientos de deuda que hay que afrontar en 2009. Hacer política contracíclica implicaría desahorrar en un momento en que la incertidumbre financiera es muy alta. A ese conflicto de objetivos se enfrentará el gobierno. A diferencia de Chile, que tiene acumulados en su fondo anticíclico alrededor de 20.000 millones de dólares, nuestro país no tiene totalmente institucionalizado un instrumento de tal naturaleza.
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