Se recalentó el debate económico entre Abel Viglione (FIEL) y Guillermo Wierzba del CEDIF-AR, un centro de estudios alineado con la ministra Felisa Miceli. Todo gira en torno al crecimiento del país (si es el más elevado de la historia) y, mucho más importante, a lo que puede suceder en el futuro.
2) Existen riesgos metodológicos en la construcción de series históricas. Ello no obstanteno justifica la actitud intolerante de rechazar la estadística disponible sin proveer estadística de reemplazo que resulte convincente. La actitud científica no es « patear el tablero» sino la de argumentar y buscar evidencia que confirme o no nuestra hipótesis.
3) Sólo un lector distraído puede asegurar que el objetivo de la nota era comparar la presente expansión con la acontecida al comienzo de la convertibilidad. Se incluyó la misma en las comparaciones por razones evidentes: se trata de la quinta recuperación en el ranking y la más reciente previa a la actual. El objetivo de mi nota era mostrar la equivocación de algunos al aseverar que ésta era «la mayor expansión de los últimos 100 años», teniendo estadísticas disponibles que no mostraban ello.
4) No realicé comparación alguna del PBI en dólares, dado que el análisis era sobre la Argentina únicamente. Habría utilizado el PBI en dólares si la comparación se hubiera realizado para distintos países, dado que comparar entre distintas monedas constantes, sean rupias, rublos o pesos, carece de sentido.
5) Tiene razón el señor Wierzba que el gobierno de Juárez Celman desembocó en una crisis gravísima. La magnitud de la crisis de 1891 (caída del PBI de 10,9%) sólo es comparable localmente con la experimentada durante el gobierno de 2002, luego de los eventos políticoeconómicos de fines del año anterior; e internacionalmente con la que enfrentó la mayoría de los 13 países en que se desmembró la ex Unión Soviética tras la caída del Muro de Berlín y ante la inexistencia de instituciones. Lamentablemente la actual generación argentina tuvo que enfrentar esa crisis, similar a la del siglo XIX.