(El periodista dialoga con un experto en petróleo, con sólidos conocimientos de cuanto sucede en el Mercosur. Aporta datos interesantes del sector: Petrobras tiene u$s 15.000 millones disponibles en caja, que el querosén cuesta más que la nafta súper y que no tiene impuestos, y que sólo 8% de los consumidores se fija en el precio a la hora de cargar nafta. Para el especialista, la Argentina seguirá exportando petróleo, pero de mala calidad y deberá importar de alta calidad para combustibles.)
PERIODISTA: ¿Qué pasa con el petróleo en la Argentina? ¿En qué situación se encuentran el país y las empresas?
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Experto: Petrobras es una empresa muy poderosa, que tiene una caja de 15 mil millones de dólares. Aunque no se crea: u$s 15 mil millones en disponibilidad. Tanto es así que temen que Lula dé el zarpazo, como ya lo dio en los 90 Collor de Mello. Adquirieron una refinería en Estados Unidos por u$s 800 millones e invertirán u$s 200 millones. El crudo que extrae Brasil es muy pesado con poco rendimiento de productos livianos (nafta y gasoil). Para transformarlo en combustible deben modificar mucho las refinerías. Por eso desarrollaron la alconafta proveniente del maíz. Brasil es número uno en el mundo en explotación offshore, al nivel de los países nórdicos. Esto porque, obviamente, casi todo lo que obtienen, proviene del mar. La Argentina con su tibio inicio se encuentra a años luz. La extracción en el mar tiene aspectos graciosos porque no se pueden utilizar caños de acero, debido a que el peso hundiría las plataformas. Es una especie de plástico lo que desciende, y con cierto grosor para evitar el ataque de los peces. Shell gana dinero en la Argentina, y a Repsol YPF la ayuda el Estado. En cambio, Esso pierde. A Repsol la compensan con ampliación de concesiones de áreas por 10 y 20 años.
E.: Se pierde dinero, porque cuando vienen las cosechas (fina y gruesa) el campo demanda mucho y es necesario importar; y como el precio internacional es superior al fijado por el gobierno, se pierde. Peor aún, cuando la empresa no vende el gobierno la multa o la amenaza con aplicar la ley de abastecimiento. Shell vende 55% de naftas; en cambio Petrobras 70% de gasoil.
P.: ¿Y las estaciones?
E.: En estos últimos años estuvieron venciendo las concesiones que se fueron otorgando diez, once y doce años atrás al momento de las privatizaciones. Por esto es que hay mucha renovación. Las estaciones son mayoritariamente un negocio familiar. Cuando las compañías petroleras manejan bocas de expendio pierden dinero, porque cumplen absolutamente con todas las normas e impuestos, con los tres turnos de empleados de 8 horas, y lo referente a la ecología. Cerca de 15% de las estaciones es de las petroleras, pero se hace por imagen. El caso típico es el de la expendedora en medio de una ruta desierta. Un privado no iría a pérdida, y entonces lo asume la empresa, por imagen. Además, desde que se prohibió la venta de alcohol en los minimercados de las estaciones, la venta de productos bajó 38%, porque los adolescentes ya no concurren a beber allí. Sin embargo, la imagen pública de las petroleras mejoró mucho debido a esta medida. La más beneficiada fue la pionera en tomar esa decisión, Shell. En imagen la anglo-holandesa es número uno. Le sigue YPF, luego Petrobras y finalmente Esso, que tampoco tiene petróleo en el país. No refina acá. Nada. Dicha estadística no se corresponde con las ventas, dado que YPF domina 35% del mercado y es la más fuerte.
P.: ¿Y qué pasa con otros productos?
E.: Un caso interesante lo representa el querosén. Es carísimo y constituye un robo para los pobres. Cuesta 2,30 pesos el litro, es decir más que la nafta súper y no tiene carga impositiva. El combustible de avión es casi como el querosén, el llamado jetfuel. Los pobres tienen la costumbre del querosén y lo pagan a precio de oro. La ley de obligatoriedad del despachante de combustible (que incide en los costos) no funciona en la Argentina como en otros países, porque a excepción de los específicos -taxis, remises, camioneros-nadie carga aquí por el precio. Las encuestas de las petroleras arrojan que sólo 8% de los consumidores se fija en el precio para determinar dónde carga nafta. La enorme mayoría piensa en la calidad del combustible. El mercado argentino no es de precio, sino de fidelidad.
P.: ¿Pero alcanzará la producción local para abastecer el consumo interno?
E.: En tres o cuatro años deberemos importar. A rigor de verdad, vamos a seguir exportando pero un petróleo muy malo, e importaremos de alta calidad, para combustibles. La ecuación será deficitaria. Aclaremos que hay crudo para cien años, pero no lo podemos extraer por falta de inversión. La compra de gas a Bolivia es logística, porque si se extrajera el de Neuquén necesitaríamos un caño desde allí hasta el Norte. Es mejor, importar del Altiplano. El gas es parejo, casi igual en todas partes del mundo. No hay enormes diferencias como con el petróleo. En realidad, es un aprovechamiento secundariode los pozos de petróleo. Surge inodoro y se le oloriza para seguridad de los hogares.
P.: ¿Y el tan promocionado gasoducto con Chávez?
E.: Es una ficción política, un dislate. Atravesar miles de kilómetros de selvas y pantanos, con el precio regional del gas, que es de 5 dólares (el internacional es de 9 dólares). No hay ecuación que lo haga posible. La gente ignora cuestiones logísticas básicas propias de la industria, como ésa del gas desde Bolivia. Por ejemplo, toda la nafta que se carga en Mar del Plata es YPF, porque todas las estaciones se abastecen de los tanques que se observan en el puerto. En otros puntos del país las distintas estaciones expenden nafta Shell, o Esso, porque quizá hay un centro de almacenamiento y distribución más cercano. Luego hacen una especie de «clearing» y netean deudas y acreencias. En Uruguay la nafta cuesta 4 pesos porque el gobierno no la subsidia ni pone precio fijo.
P.: Entonces aquí en algún momento se deberá aproximar a ese valor...
E.: Exacto. Debería costar lo mismo, y la proporción de incremento sería similar en el transporte público sin ayudas del gobierno.No hay stock de petróleoen ningún lugar del mundo, con excepción de Estados Unidos que a causa de sus frecuentes guerras y la hostilidad de los árabes y venezolanos teme un desabastecimiento. Pero en el resto del mundo nadie acumula existencias, porque el petróleo fluye constantemente. En el norte del país la extracción de crudo es carísima, debido a que se encuentra a 5.000 metros de profundidad. Y es casi un gasoil. En una oportunidad se hizo funcionar un automóvil con el petróleo sacado directamente de boca de pozo, y el motor respondió. Luego se hizo trizas, pero anduvo bastante trecho. El promedio en Comodoro Rivadavia es de 1.500 metros de profundidad. Y en Neuquén está a 800 metros, casi surgente y por eso resulta la principal plaza del país. Y es de Medanito, el petróleo más rico, de muy buena calidad. En el resto de la Argentina abunda el crudo más pesado, difícil de refinar. Otra particularidad de la explotación del petróleo es que resulta casi inelástica. Lo que sale de un pozo, sale. Apenas si se puede forzar más. De la refinación de petróleo liviano se obtiene 40% de gasoil, 35% de naftas, 10% de propanobutano, y 10 por ciento de fueloil, con 5% de variedad. En la refinación de pesado se obtiene 30% de gasoil, 20% de naftas, 5% de querosén, 3% de gases, y resto fueloil.
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