(Chiche Duhalde aprovechó la puja gobierno-Iglesia para endurecer más, si fuera posible, sus críticas a la gestión Kirchner. En diálogo con Ernesto Tenembaum por radio «Mitre» anunció su retiro de la política, pero recién para dentro de cinco años que es cuando vence su banca de senadora. También renovó su fe lavagnista.)
PERIODISTA: ¿Cómo ve esta pelea entre el gobierno nacional y la Iglesia?
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Chiche Duhalde: Estamos creando una pelea nueva ¿no?, es como que hubiésemos abierto la Caja de Pandora. Cuando empezamos a abrir tantos frentes, con el periodismo, con la Iglesia, con las Fuerzas Armadas, después nos enojamos cuando vienen las reacciones. El gobierno está dividiendo, fragmentando cada vez más a esta sociedad.
P.: Algunos han comparado lo que está ocurriendo con el testigo López con la situación que tuvo que afrontar su marido con el caso Cabezas. ¿Usted lo ve, ve algún tipo de similitud con esto?
Ch.D.: No, no, no, yo no lo veo para nada como un caso de esas características. Ni la familia se plantea esto ¿no? La familia ha manifestado que cree que ha desaparecido por las suyas.
P.: La vimos todos aparecer en un acto de Roberto Lavagna.
Ch.D.: En Lavagna veo la posibilidad de la continuidad del rumbo económico que no debemos abandonar. Fue el artífice de este modelo económico y le veo la moderación que está haciendo falta.
P.: Usted siempre tuvo la ambición de gobernar la provincia de Buenos Aires...
Ch.D.: No, en realidad, yo tengo ganas de cumplir con mi mandato, me quedan 5 años y un poquito más como senadora, y en realidad para ese entonces ya tendré demasiados años, y creo que hay que empezar a cederle paso a la gente joven.
P.: ¿Se imagina a alguien mejor que Kirchner para gobernar?
Ch.D.: Estamos careciendo de dirigentes que puedan realmente modificar el país. Esto, a mi gusto, no nos lleva a ningún lado ¿no? Creo que el presidente Kirchner desaprovecha una enorme oportunidad, que es el viento a favor en materia económica, que está yendo bien en el crecimiento, pero se distrae del objetivo central que es ver cómo salimos, verdaderamente, de la crisis que todavía tenemos. Sin embargo, bueno, no lo hacemos, ¿no? Ahora estamos con problemas energéticos, ahora tenemos que escuchar declaraciones de Bignone, y tenemos problemas con la Iglesia, o sea que no estamos poniendo el acento donde tenemos que ponerlo.
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