Jorge Telerman busca agilizar su gestión con una reforma administrativa, en medio de
rispideces con el gobierno nacional.
Jorge Telerman, ayer, distendido tras la asunción de sus ministros el martes, se entregó a charlas con periodistas en las que concedió a este diario 30 minutos, escasos para conocer cómo será su gobierno tras la destitución de Aníbal Ibarra, pero suficientes para definiciones precisas en su comportamiento político.
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El 14 de noviembre pasado, Telerman quedó a cargo del Gobierno, cuando Ibarra resultó suspendido y sometido a juicio político. Luego, desde el 7 de marzo pasado, cuando se votó la destitución del ex mandatario, quedó definitivamente al mando.
Ocupó estos veinte días en armar su gabinete con 11 ministerios y tres secretarías de Estado. Le resta completar el plantel de más de 150 funcionarios.
Reconoce el jefe de Gobierno porteño la distancia con el kirchnerismo al que se resistirá a conceder «una carpeta de tres páginas de pedidos» que asegura le han llevado «sin propuestas de trabajo». El oficialismo lo desairó al no concurrir al acto de asunción de ministros.
Considera Telerman que Néstor Kirchner espera que la Ciudad se ponga en marcha con grandes obras y que no presta atención a si concede cargos al bloque porteño oficialista que conduce Diego Kravetz.
En el despacho del segundo piso del palacio de Bolívar 1, donde trabaja mientras se remodela la oficina del primer piso que dejó Ibarra, con camisa blanca y su vocero de custodio, Telerman, monocorde, pero sin pausa, dialogó con este diario.
Periodista: ¿Cuándo termina de completar el organigrama, con subsecretarios y directores para que arranque su gestión?
Jorge Telerman: Está casi todo. Estoy seguro de que en una semana estará todo. Estuve en reuniones con varios ministros para eso.
P.: ¿Cuál será la conformación política, el porcentaje de kirchneristas u otras fuerzas?
J.T.: El borrador del organigrama lo hicieron dos personas: una es Jorge Srur, que será subsecretario de Descentralización; es una propuesta que hemos encargado.
P.: No me refiero a eso, sino a la conformación política, propios...
J.T.: Propios, espero que todos, pero ya entiendo lo que me quiere preguntar. Hay pertenencias al peronismo como Donato ( Spaccavento, ministro de Salud), Enrique Rodríguez ( Producción), Diego Gorgal ( Seguridad)... Pero no espere un loteo del gobierno, no se lotea.
P.: Quiere decir que no será como ha trascendido que el socialista Roy Cortina, ministro de Gestión Pública, tendrá tres subsecretarios del kirchnerismo...
J.T.: Lo van a decidir los ministros. En Seguridad habrá muchos técnicos. En Descentralización, sólo sugerí un nombre, el de Srur (ex belicista) que se ocupará de la reforma del Estado. Al ministro le dije que su equipo lo arme teniendo en cuenta la representación política, el peronismo, el centroizquierda, porque es un área en que es importante que ahí se converse con todos los sectores políticos. Cultura, con Silvia Fajre, ya viene de mi gestión (cuando fue secretario del área de 2000 a 2003). Obras Públicas, arquitectos de perfil técnico y el ABL como le llamo al ministerio de Lía María (Espacio Público), funcionarios más que técnicos.
P.: ¿Educación a cargo de Alberto Sileoni, ex vice de Filmus?
J.T.: Se van a mantener los equipos de direcciones; se cambian sólo los dos subsecretarios.
Fútbol
P.: A propósito, ¿está de acuerdo con lo que anunció Sileone de que los chicos vean el Mundial en las escuelas?
J.T.: La línea es que con eso se haga un trabajo curricular. De hecho, cuando juega Argentina se paraliza el país; la cuestión es que nadie por eso deje de hacer lo que tiene que hacer, que los chicos ese día vayan al colegio. No es lo mejor que nos puede pasar, pero va a ser inevitable.
P.: ¿El macrismo y el ARI van a ser invitados a integrar el gobierno?
J.T.: No. En eso usted se equivoca. Lo que necesito es acordar con ellos políticas.
P.: ¿Cuál será el bloque que informe los proyectos del Ejecutivo en la Legislatura porteña?
J.T.: Los dos representantes del socialismo y la representante del Frente Grande. Espero con el tiempo tener la fortuna de ser acompañado por otros.
P.: ¿Qué le pareció que ni el gobierno ni los legisladores kirchneristas fueran al acto de asunción de los ministros?
J.T.: No he sacado ninguna conclusión.
P.: ¿Siguen las conversaciones?
J.T.: No. Nosotros conversaremos con el gobierno nacional según una agenda que tenemos, proyectos, como el soterramiento del ferrocarril Sarmiento...
P.: O el proyecto Retiro... Para eso, ¿qué política aplicará con la Villa 31, en las puertas de la Ciudad?
J.T.: Urbanización, una muy buena urbanización e integración al ejido urbano, que sea un espacio integrado, no sólo mejorar la infraestructura.
P.: Volviendo a lo político, ¿le manifestó malestar el gobierno por la designación de Guillermo Nielsen como ministro de Hacienda?
J.T.: No. No me lo hicieron saber. Creo que, además, una cosa es lo que cada uno puede opinar sobre una persona y otra que esas apreciaciones individuales modifiquen una decisiónpolítica. Nielsen es, además, alguien que, entre otras cosas, ha llevado a cabo exitosamente la renegociación de la deuda externa.
P.: ¿Qué proyectos de ley enviará en lo inmediato?
J.T.: El de determinación de precios, importante para los que tienen intereses en la Ciudad. El resto me informaránlos ministros, ya no necesitamos decretos de necesidad y urgencia.
P.: ¿Con qué mayoría legislativa espera contar?
J.T.: Pienso que el bloque kirchnerista va a acompañar y la mayoría de legisladores va a acompañar.
P.: ¿Enviará los pliegos para reemplazar el directorio del Banco Ciudad?
J.T.: En los próximos días.
P.: ¿Confirma a Eduardo Hecker como presidente?
J.T.: Sí, ya estamos hablando con Eduardo de cosas para hacer.
P.: La ex secretaria de Hacienda, Marta Albamonte, ¿se integrará?
J.T.: Sí, y el resto respetando la proporcionalidad política.
P.: Siempre habla de agilizar la gestión, pero las obras tienen plazos.
J.T.: Hace un año y medio, desde Cromañón, este Gobierno viene afectado. Ahora hay voluntad y necesidad de trabajar a máquina entera. Espero mayor agilidad administrativa, y también estará dada por combustible personal. Atención en la calle, mucha presencia en la calle de todo el Gobierno. Por eso creamos ese ministerio del ABL. Es imprescindible agilizar ciertos circuitos administrativos, y habrá una nueva ley de compras y contrataciones.
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