(Conmovedor el testimonio que logró en la noche del domingo el programa «Hora clave» con la entrevista a la madre del joven secuestrado y asesinado Axel Blumberg. Esta mujer valiente aparece poco en medios, pero cuando lo hace deja lecciones que es difícil que alguien olvide. En la charla con Mariano Grondona describió el sufrimiento al tener que asistir a las audiencias del juicio que se les sigue a los asesinos de su hijo, la poca fe que tiene en que se llegue a un fallo justo y los esfuerzos por acompañar la cruzada del padre de Axel, Juan Carlos Blumberg. Aquí lo principal que dijo María Elena Usonis.)
PERIODISTA: ¿Usted cree que se va a hacer alguna clase de justicia en el caso de su hijo?
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
María Elena Usonis: Muchas ilusiones no tengo porque la mayoría de la banda de delincuentes que está procesada por el secuestro y asesinato de mi hijo ya estuvo condenada por uso de armas de guerra, y por otros delitos cometidos.
M.E.U.: A la mayoría de estos delincuentes ya se los venía siguiendo desde el año 2000. Hay un montón de escuchas telefónicas donde se comprobaba que estaban en la actividad ilícita, ya fuera la falsificación de DNI, robo de automotoresy su posterior venta. Ni los procesaron, estaban en libertad. Posteriormente fueron procesados, pero fueron dejados en libertad a cambio de 3 mil pesos que pagaron al comisario de Tigre o lo que fuera. ¿Yo puedo tener fe en que se va a hacer justicia con esto?
P.: ¿Surge algo en el juicio?
M.E.U.: Cuando escucho las declaraciones de la Policía en el juicio me espanto más por ver en manos de quiénes estamos los ciudadanos que no delinquimos. No sé si realmente son tan ineptos como aparentan serlo o esto es un show, y si esto es un show evidentemente lo están haciendo porque a alguien le conviene.
P.: ¿A quién le conviene?
M.E.U.: Si hay zonas liberadas para que se cometan delitos están avaladas por alguien, y ese alguien seguramente recibe algún beneficio. ¿Cómo puede ser que todo el mundo sepa de las zonas liberadas y sigan existiendo? Había zona liberada donde secuestraron a Axel, ya antes habían secuestrado a la señora Norman en las cercanías. Se le dijo al papá de Axel que lo iban a seguir para tratar de detectar dónde se iba a hacer el pago, que siempre la prioridad era la vida de mi hijo. Ahora escucho que la Policía no tenía ni la más mínima idea ni siquiera en qué auto iba a ir Carlos a pagar el rescate. Y en el lugar donde tenía que pagar Carlos el secuestro estaba la Policía poniéndose los chalecos antibalas, haciendo un alarde de despliegue de policías, cuando ahí tendría que haber sido una zona liberada ¿sí?, pero para que se pague el secuestro pactadoen tranquilidad.
P.: Si la Policía y la Justicia hubieran cumplido con su deber antes, Axel a lo mejor estaría vivo...
M.E.U.: Seguramente, no a lo mejor. Entonces ¿qué puedo pensar? O la gente que tenía que estar encargada de administrar Justicia no es capaz, o tiene miedo. En ese caso también que se hagan cargo de eso porque veo en el juicio a mucha gente que va a declarar y se le pregunta: «¿Tiene miedo de declarar?» «Si, tengo miedo de declarar», y nadie les ofreció o les hizo esa pregunta antes ni se les ofreció ser testigo encubierto. La persona que va a testimoniar está cara a cara con todos los delincuentes y los familiares de los delincuentes. Tiene que ser medio kamikaze para animarse a declarar todo lo que sabe.
P.: ¿La que está siendo juzgada es la banda que asesinó a Axel?
M.E.U.: Sí. No me cabe la menor duda porque la voz de la persona que llamaba era la misma voz que se escucha en el secuestro de la señora Norman y en el secuestro del señor Ortiz de Rosas. Sigo destacando la valentía de esa familia porque tiene hijos y tiene miedo de que le vuelva a suceder y se animó a reconocerlos cara a cara. Y por el otro lado todo lo que costó llevar este juicio en la Justicia federal porque estos jueces hicieron lo imposible para patearlo para la Justicia provincial.
P.: O sea que no ve voluntad...
M.E.U.: ... ni política ni jurídica de que esto se solucione. Del delincuente se preocupa todo el mundo y yo lo he visto personalmente en el juicio, acariciando a los delincuentes porque habían sido menores. ¿Sabe quién se hace cargo de mí? Mis amigas y la señora que sirve el café por ahí, a quien le doy lástima y se me acerca a preguntarme: «¿ Necesita algo, señora?». Pero los amparos son todos para los delincuentes.
P.: ¿Usted está conforme con que el ingeniero Blumberg se trate de involucrar en el sistema para cambiarlo?
M.E.U.: Yo respeto mucho lo que él hace, valoro eso, lo admiro por eso, pero yo realmente no tengo fe en que pueda hacer mucho.
P.: ¿Por qué?
M.E.U.: La sociedad está muy permisiva en muchas cosas. Todos creemos que a nosotros no nos va a pasar lo que le pasó a otro. Todo el mundo está convencido de que nadie se va a sentar en este mismo lugar con este mismo problema y yo estoy segura que lamentablemente va a haber muchas madres sentadas en mi lugar y va a haber muchos chicos que van a ser asesinados con la misma crueldad con que fue asesinado Axel.
P.: La gente sigue indefensa...
M.E.U.: Escuchaba a la Policía. Les preguntaban: «¿Qué pasó?». Respondían: «No me acuerdo porque son tantos los secuestros que manejo». Un descuido total. Por ejemplo el auto blindado en el cual podría haber estado Axel en el baúl: «¿Se le ocurrió -le preguntó el juez-que podía estar Axel?». «No, no se me ocurrió.» Fueron a custodiar a Carlos y vieron un auto que estaba en pedido de secuestro y se fueron atrás del auto y si a Carlos lo estaban matando, y bueno no importa...
P.: ¿Cómo soporta ir al juicio?
M.E.U.: Me cuesta horrores. En realidad pensaba ir nada más que el primer día. Pero cuando veo que los delincuentes están tan apoyados por todo un séquito de protección hacia ellos y lo veo a Carlos, el papá de Axel, muy solo luchando contra todo, decidí ir. Siento que merece un respaldo que a mí me cuesta horrores dárselo porque no me es fácil todos los días ver cara a cara a esos delincuentes cuando alguien está contando las cosas que le hicieron. Lo ven como «qué pavada, estoy perdiendo el tiempo acá».
Dejá tu comentario