El obispo de Jujuy, Pedro Olmedo, que asistirá hoy a la cumbre del Episcopado que hará en Capital Federal Jorge Bergoglio, simuló el martes una crucifixión en su provincia. El argumento de ese espectáculo fue protestar contra la pobreza, algo que seguramente no se superará con estas demostraciones. Los asistentes a esa simulación fueron los fotógrafos (imprescindibles en estos actos), pero también los feligreses de su provincia, cuyas fe y credibilidad puso Olmedo a prueba en el extremo de la manipulación. El catolicismo se ha caracterizado por buscar en la racionalidad y la reflexión el mejor apoyo a la fe y por evitar estas apelaciones a la emoción, propias de rituales que la Iglesia siempre descalificó.
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