Interventores le advirtieron a la AFIP que no iba a cobrar deuda si empujaba a Oil a la quiebra

Política

Tercer administrador judicial de la petrolera declaró en juicio que se reunieron con la plana mayor del fisco y alertaron sobre el riesgo que implicaba cierre de la empresa para recuperar sus créditos. Desde el organismo se mostraron inflexibles y replicaron que eran "conjeturas".

Bajo juramento, en el juicio oral por el caso Oil Combustibles, uno de los testigos que fue interventor y coadministrador de la petrolera por decisión del juzgado comercial declaró que le advirtieron a la AFIP, en su momento, que si la petrolera de Cristóbal López terminaba quebrando, el fisco iba a cobrar mucho menos por la deuda del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC). Y que, sin embargo, la respuesta que recibieron fue que ellos “no podían hacer esas conjeturas”. Francisco Cárrega concluyó ayer la ronda de tres abogados que habían sido designados por el juez Javier Cosentino para administrar la empresa luego de que fueran desplazados Ignacio Rosner y Santiago Dellatorre debido a irregularidades varias. Pero también confirmó que el Director de Asuntos Jurídicos Eliseo Devoto participó de una reunión en el juzgado comercial que llevaba adelante el concurso. Devoto está imputado en la causa penal y se lo excluyó en este proceso para declarar como testigo por haber sido partícipe de una maniobra denunciada.

Remitiéndose de manera constante a la decena de informes que firmaron junto a Carlos Bianchi y Liuba Lencova -los dos testimonios que lo precedieron en el juicio-, Cárrega tuvo un muy breve interrogatorio de la querella y de la fiscalía, quienes los habían solicitado. Justamente el Tribunal Oral Federal N°3 había rechazado en la audiencia anterior su incorporación y había vuelto a fijar los límites para lo que está en juego en el debate, ante un planteo de los fiscales. Cárrega volvió a describir el escenario crítico que atravesaba la petrolera, con la refinería parada y con riesgo ambiental, sin acceso al mercado financiero, con cuentas embargadas por pedidos de la AFIP y sin poder comprar materia prima a proveedores, provocando desabastecimiento a su red de estaciones. Allí hizo su primera mención a la respuesta con la que se encontró de la AFIP: “Se acabaron los planes de pagos especiales. No va a haber para ese caso”, indicó que fue el mensaje, tajante. Más tarde ampliaría.

“Había mucha preocupación por la falta de liquidez”, recordó el testigo, que además había sido exjuez del fuero comercial. Dijo no recordar si alguna vez la AFIP había aceptado el cargo de “comité de control” como ocurrió con Oil. Y que se reunieron inmediatamente con “8 o 9 funcionarios de primera línea de AFIP, directivos”. “Les dijimos que si la empresa termina quebrando van a cobrar menos, y la respuesta es ´nosotros no podemos hacer esas conjeturas. Nosotros cobramos impuestos. No hay planes. Es el que hay´”. Según relató pidieron entonces que el organismo se lo transmitiera al juez del concurso y así ocurrió, en los pocos meses que le quedaban de vida a la empresa. “Era como una central nuclear”, subrayó Cárrega respecto a la complejidad, magnitud y riesgo en el que se encontraba la petrolera, con los caminos de salida obturados por AFIP. “En ese contexto transmitimos que tengan presente que una posición rígida que al final es una cuestión de política del organismo. Tal vez en la quiebra es menor que lo que irían a cobrar con la empresa en marcha”, declaró.

Pero al pasar recordó un dato no menor cuando le mencionaban posibles nombres de asistentes a esa reunión: el de Devoto. “Estuvo en la audiencia en tribunales”, recordó y fue específico en que se saludó con Bianchi por haber sido compañeros de facultad. Se trata de la llevada adelante el 26 de marzo de 2018 y que grafican los correos electrónicos secuestrados por la justicia que detalló Ámbito. Allí se dejaron afuera a los apoderados de Oil, y comenzó una carrera en la AFIP para impedir que hubiera facilidades y a la vez investigar a Trafigura, la única oferente en el Cramdown que seriamente quería comprar la empresa.

El final de la audiencia giró en torno a la convocatoria al último de los testigos del juicio (resta definir si se convoca o no a otros), el exsubdirector de Auditoría Néstor Sosa. Aduciendo comorbilidades, y presentando un certificado médico, el funcionario que es considerado central en la confección de las auditorías sobre Oil que se investigan en otra causa pidió declarar desde su casa. A pesar de que las defensas esgrimieron que podría ser presionado o tendría posibilidad de comunicaciones por vía electrónica con terceros, el Tribunal decidió que no expondrían a su personal y que el testimonio deberá ser recabado por Zoom. Imputado en la causa de María Servini, recibió un prematuro sobreseimiento que no está firme. Su testimonio es de los más esperados dado que todavía ninguno de los ex AFIP reclamó la autoría sobre la embestida contra la petrolera.

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