El funcionario subrayó que "las condiciones salariales y laborales de los trabajadores cambiaron sustancialmente" .
El ministro de Justicia, Derechos Humanos y Seguridad, Aníbal Fernández, aseguró que el Frente para la Victoria se impondrá en los comicios del 28 de junio "porque la sociedad respaldará las transformaciones que viene experimentando desde 2003".
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"A las elecciones las vamos a ganar, porque la gente defenderá este cambio superlativo. En 2003, el presidente Néstor Kirchner tomó un país que estaba prendido fuego y fue resolviendo muchísimos problemas", aseveró a la prensa el funcionario antes de inaugurar el XII Encuentro de Jueces de Cámara de Tribunales Orales en lo Criminal Federal del país.
Fernández afirmó en que el modelo implementado en 2003, que encabeza hoy la presidente Cristina Fernández de Kirchner "asumió la problemática de la indigencia y de la desocupación, consiguió que las reservas (del Banco Central) pasarán de 6.000 millones a 47.000 millones de dólares, y que hubiera superávit fiscal primario durante cinco años consecutivos".
Asimismo, el funcionario subrayó que "las condiciones salariales y laborales de los trabajadores cambiaron sustancialmente" por lo cual "la gente defenderá todo esto, porque no quiere volver a aquel infierno, pese a que, entonces, había muchos dirigentes interesados que las cosa no estuvieran como hoy están".
En el plano estrictamente electoral, el ministro subrayó que nadie puede comparar a dirigentes que dieron muestras de ser "buenos administradores, como Carlos Reutemann o José Alperovich (gobernador de Tucumán), con Felipe Solá".
"¿Cuál es el problema que, en el futuro, Reutemann pueda tener aspiraciones presidenciables o que las tenga el propio Alperovich si son muy buenos dirigentes, con trayectoria en el justicialismo y, además, muy buenos administradores?", preguntó Fernández.
Luego, el ministro de Justicia aclaró que "Solá es otra cosa, porque siempre tuvo la defección de la traición".
"A Solá lo conozco desde 1987 y, cuando pudo, traicionó. Lo hizo con (Eduardo) Duhalde, con Kirchner, con (Carlos) Ruckauf y con Cristina. Es un problema de respeto, porque su conducta ha sido traicionar por un carguito", acotó el funcionario.
Si bien reconoció que con Francisco de Narváez tuvo "una buena relación", a diferencia de lo que le sucedió con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, el ministro ironizó que el problema de estos dos dirigentes "es que son vagos y nos les gusta trabajar, y hablan como si tuvieran la verdad revelada cuando sólo tienen plata para hacer campaña".
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