El debate por la coparticipación continúa siendo el principal foco de conflicto que mantiene en vilo al Gobierno. A la espera de la reunión que hoy encabezará la presidente Cristina de Kirchner con gobernadores "amigos", siguen los cruces entre oficialismo y oposición por el mayor reparto de recursos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El vicepresidente, Julio Cobos, volvió a pararse en la vereda contraria del Gobierno al afirmar que el impuesto al cheque "debe ser coparticipable" y que la Nación debe "repartir la torta" para mejorar la situación financiera de las provincias.
Asimismo, el funcionario reclamó un nuevo régimen de Coparticipación Federal en el que se contemplen las nuevas realidades y necesidades de las jurisdicciones provinciales.
El vicepresidente votó a las 10:00 en la escuela Juan Agustín Maza, de la capital mendocina, por las elecciones de concejales en esa ciudad y realizó declaraciones a la prensa, en las que remarcó su distancia con el oficialismo.
En paralelo, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, pidió también una nueva Coparticipación Federal, porque, según dijo, las provincias no quieren llegar a la situación de "arréglense como puedan, emitiendo bonos para pagar lo adeudado".
"Es muy poco lo que llega como recurso; las cosechas son grandes y traen muchos beneficios, pero la mayoría se retiene en Buenos Aires. Hoy vivimos un federalismo invertido: las provincias aportan más para la centralidad y la centralidad se desentiende de la educación y de la salud", protestó Binner.
Así, días antes del encuentro de la Jefa de Estado con los gobernadores oficialistas y aliados para frenar el debate por el reparto del impuesto al cheque, recrudeció el reclamo por mejoras en el sistema federal de reparto de recursos.
Respecto del impuesto al cheque, Cobos opinó que se trata de un gravamen "distorsivo y regresivo", que surgió en una época de crisis y que "en un tiempo medianamente razonable, debe ser eliminado o sustituido".
"Debe haber un nuevo ordenamiento a nivel nacional de responsabilidades, acompañada de los recursos necesarios. Para ejercer el federalismo, la primera convencida debe ser la Nación", sostuvo Cobos.
Y en esa línea agregó que todos los impuestos, incluido el del cheque, debe ser coparticipable porque eso no tendería a complicar la situación financiera de la Nación, sino a establecer una distribución institucional de los recursos.
Por su parte, la voz oficialista que salió a respaldar al Ejecutivo fue la del gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, quien pidió "racionalidad" a la hora de encarar el debate por la coparticipación, y acusó a la oposición de querer desfinanciar al Gobierno nacional.
Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gobierno de Cristina de Kirchner contaría este año con unos 36.000 millones de pesos, sin contar el Fondo de la Soja, para repartir en forma discrecional.
Por ello, Cobos reclamó que se impulse un proyecto para reformar la ley de Coparticipación Federal (23.548) en la que la Nación "de el ejemplo" cediendo espacio en la administración de los recursos. "Si la torta es la misma, nadie quiere resignar su porción, entonces es la Nación quien debe dar el ejemplo. Hay muchas cosas que realiza la Nación que no las debe hacer", dijo el vicepresidente y ex gobernador de Mendoza.
En ese sentido, dijo que la Nación debe dejar de administrar los recursos que deberían ir a la infraestructura municipal, los subsidios al transporte y los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN).
"Eso debe formar parte de una distribución institucional, y la Nación abocarse a las rutas nacionales, a los puertos, a planificar la educación", aclaró el mendocino.
Además comentó que el oficialismo en el Congreso tiene voluntad "para acordar algunos temas, pero a veces falta esa vocación del Gobierno para poder sesionar".
Dejá tu comentario