«Libros sí, alpargatas también» Nunca fui ni seré tibio. No quiero que Dios me vomite.
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Millones de argentinos están al «baño María». Se van entibiando. Los máximos dirigentes también: por eso levantaron el paro, pero los tractores no. Los tractoristas, tampoco.
¿Sin condiciones?: esperan el telefonazo. No olviden que el campo también les paga los sueldos a Néstor y a Kristina.
El interior sigue « embroncado». No se equivoquen. Los destrató, los difamó y quieren verlo «de rodillas». Sólo se arrodillan ante Dios.
Tener, sin tener dignidad, es no tener nada. La solicitada de las cinco cámaras de los poderosos, pidiéndoles a los chacareros que «arruguen», me causó pena. Faltaban las firmas de D'Elía y de Moyano. ¿Orden de arriba? Los que firman no han sufrido la confiscación. Al contrario, son socios: «el callejón sin salida» no lo fabricó el campo.
Cuando habla monseñor Casaretto, no es la Iglesia. Asociarse a esta plegaria de los que tienen la « sartén por el mango, y el mango también» no es muy católico que digamos.
Doña Rosa: ¿y usted cómo lo hubiera resuelto?
-B.N.: Diálogo sobra, llevan cinco años. Interrumpido el paro, hoy mismo se reúnen Néstor y Cristina y «los enemigos» inventados. Con la Cadena Nacional de radio y televisión para que el «pueblo sepa de qué se trata». Intercambian soluciones, cinco minutos para que los chacareros expliquen lo que quieren y diez minutos para que los presidentes expongan lo que ofrecen. No se mueven de ahí (como para elegir Papa) hasta que se pongan de acuerdo. No perder más el tiempo. Un detector de mentiras. ¿No es difícil, no?
Ellos quieren vencer, no convencer. En todos los conflictos desaparecen.
Al morir su madre, Bernard Shaw ordenó cremar sus restos, y arrojando sus cenizas dijo: «Tumba, ¿dónde está tu victoria?».
Las cicatrices que dejan los Kirchner con sus latigazos se reabren y sangran. Son cicatrices que no cierra el tiempo. Nos dejan sin mañana.
Leamos juntos estos grotescos:
- El presidente de la Asociación de Magistrados de la Justicia, doctor Ricardo Recondo, afirmó: «Es imposible hoy juzgar a los miembros de este gobierno, acusados de corrupción». Todo proceso muere. Skanska se quedó sin juez honorable, Javier López Biscayart, y también la causa de los autos truchos porque « ascendieron» al juez Jorge Brugo.
- Usted lee este título: « Piqueteros K no cortarán rutas por pedido de Cristina».
Quiere decir que es quien los manda a cortar rutas.
- Tenemos un fiscal íntegro, Manuel Garrido. Investiga riquezas. Veamos: desde 2005 hasta 2007 al presidente K le creció la fortuna: 160%. Casi 11 millones de pesos. ¡Qué capacidad de ahorro! ¿Cómo fue? Néstor argumenta: «Hice negocios inmobiliarios en Santa Cruz que dejan rentabilidad de 25%; comprar terrenos fiscales en cuotas y venderlos caros» (especulador el hombre), «tener plazos fijos en dólares con intereses superiores a los de plaza» (conocedor el hombre). Eso sí que es creer en el peso. Y también mandó 500 millones de dólares al exterior; ¡qué fe le tenía al país! ¿Dónde están? Sacar créditos para invertir (¿qué banco se lo iba a negar al Presidente?). Y siempre hacer tratos con gente de confianza, empresarios repentinamente famosos, como su chofer, «Rudy» Ulloa. Pero Garrido quiere investigar más: diez departamentos en Río Gallegos, la construcción de un «hotel boutique» en El Calafate, 2.100 metros cuadrados (pagaron 162.444 pesos: 77 pesos el metro cuadrado). ¡Es un genio lo barato que compra! El constructor es el arquitecto Grippo, quien recibió más de 10.000 metros cuadrados de tierras fiscales, a sólo 7,5 pesos el metro cuadrado. Cesión del intendente Néstor Méndez, ¡generoso!
Para su vejez los K reservaron 60.000 metros cuadrados (que compraron a cinco pesos el metro cuadrado; hoy vale 1.000). Eso sí, sacó un crédito en el banco para pagarlo. En 2003 cobraban por alquileres 151.307 pesos, ahora reciben: 5.257.350 pesos. Perdón, son «pavaditas».
Aquí me nace una pregunta: con todo lo que tienen para vivir, ¿los Kirchner son felices?
- Ella no tenía que ir y, menos, hablar. El decidió: «Vas y hablás». El matrimonio eligió la cancha de Almagro, no River, no Racing, no Vélez, porque no las podían llenar. Aplaudieron fuerte, con sonrisa ancha, las amenazas al campo de Hugo Moyano y de un joven nacido en la ESMA que habló con tono de rencor lógico. Pacificación, ninguna.
- Piensen: el 25, ella estará en el tedéum de Salta para que no la rete el cardenal. Bergoglio estará en Plaza Once, hablando para los familiares de Cromañón, y la Argentina profunda se reunirá en Rosario ante la Bandera. ¡Qué lindo es ver la familia «unita»!
- ¿Tendrán «amaeurosis»? ¿Qué es eso? Son personas cuyos ojos ven bultos. Entonces quieren patearlos.
- Crecen los depósitos argentinos en el Uruguay.
- Le piden al gobierno uruguayo que no acepte la plata. Enfrente se tapan los oídos.
- Pero ¡vamos bien! Les falta cumplir el sueño de los canales propios. Están en eso. Como están en Repsol YPF, en Shell, están en todo.
Posdata: 15.000 cardiólogos argentinos y extranjeros se reunieron aquí. Entre ellos, Valentín Fuster, español, experto en enfermedades extrañas del corazón. El 7 de mayo de 1996, mi corazón se detuvo cinco minutos, 20 segundos. Nunca se supo por qué. El atendía en el Mount Sinai, en Nueva York; le pedí una consulta, me la dieron para 2001. Me asusté. Atrevido, llamé al presidente Aznar, a Madrid; pedí su intervención. Los políticos españoles no hacen eso, pero fue generoso. Consiguió que me recibiera en 1999, 12 horas internado en el pabellón de Medicina Nuclear, sin que Fuster se moviera de mi lado. Al término me dijo: «Le doy una mala noticia, no sé por qué su corazón se detuvo. La investigación no dio resultado». Entendiendo que la búsqueda fue un fracaso, no me cobró sus honorarios y pagué sólo la internación. Ayer, en la Facultad de Medicina, donde el decano es Carlos Benjamín Alvarez, el doctor Fuster dio una clase: «Abusemos de la medicina preventiva, que es barata; la otra será cada vez más cara». Bastan dos preguntas: ¿hace usted 20 minutos de ejercicio diario? ¿Fuma? Dos consejos: bajar la glucosa y el colesterol. Dos decisiones: la medida del diámetro abdominal debe ser menor que 110 en los hombres y 85 en las mujeres. Tomarse la presión arterial.
Nunca es demasiado tarde para empezar a cuidarse y nunca es demasiado pronto. El 47% de las muertes en mujeres y 39% de los hombres se deben a enfermedades del corazón. Cuando saludé, terminaba de hablar con la señora del gobernador de Nueva York, porque su marido se había descompensado; le prometió estar hoy. Dos minutos después, lo llamó el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, para rogarle que fuera a dar una charla a los médicos uruguayos. Fue anoche. Todos los días se despierta a las cinco y planea su jornada.
Contó este cuentito: «La señora le lleva al cardiólogo la historia clínica de su marido. El médico le enumera los factores de riesgo y le asegura que si no modifica su conducta se va morir. Al llegar a la casa, el marido le pregunta:
-¿Y? ¿Qué te dijo el médico? -Que te vas a morir».
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