El canciller Héctor Timerman le solicitó formalmente a su par uruguayo, Luis Almagro, que se inicie de manera conjunta una auditoría de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), para investigar las denuncias sobre corrupción en el mantenimiento del canal Martín García que trascendieron en el país vecino.
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El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores busca de esta forma profundizar las denuncias sobre presuntos casos de corrupción de las que se hicieron eco los medios uruguayos en las últimas semanas, en momentos en que el gobierno de José "Pepe" Mujica busca destrabar la negociación por el dragado del canal.
Timerman convocó al embajador de Uruguay en el país, Guillermo Pomi, para hacerle entrega de una nota oficial dirigida a Almagro.
En la misiva le comunicó que "ante las graves denuncias publicadas por medios de su país respecto de supuestos hechos de corrupción relacionados con el mantenimiento del Canal Martín García" el Gobierno argentino solicita "que en 24 horas se inicie una auditoría especial conjunta".
"La Argentina designará a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y espera que el Uruguay designe al órgano que considere competente" para la tarea, afirmó Timerman en un comunicado.
Según el canciller, la intención de la Casa Rosada es "mantener los compromisos asumidos sobre el mantenimiento y dragado del canal", pero es "prioritario el esclarecimiento de las supuestas irregularidades descriptas por la prensa de dicho país".
Según informaron medios uruguayos, hubo un supuesto ofrecimiento de coimas para que la empresa RioVía (actual encargada del mantenimiento del canal) salga favorecida en la licitación.
El diario El Observador informó sobre un ofrecimiento de coima a un diplomático uruguayo y de un supuesto "arreglo" de la delegación argentina de la CARP con una empresa privada por la profundización del dragado. Luego, la revista Caras y Caretas le puso nombre a los supuestos protagonistas.
Según publicó, durante una cena en el Jockey Club de Buenos Aires, el ex presidente de la CARP y ex vicecanciller, Roberto García Moritán, le ofreció al presidente de la delegación uruguaya en la CARP y ex embajador en la Argentina, Francisco Bustillo, un millón de dólares si jugaba a favor de RioVía.
De hecho, García Moritán habría convocado a esa reunión al principal ejecutivo de RioVía en Buenos Aires, pero Bustillo se retiró de la reunión e informó por escrito al canciller Almagro, enfatizó la revista.
Si bien no dice quién era el empresario, algunas fuentes mencionaron a Sergio Cetera, responsable comercial de Boskalis, la firma holandesa propietaria de RioVía.
El gobierno de Mujica quería llamar a concurso de precios para sustituir a RioVía, que cobrará unos 12 millones de dólares por el dragado, algo que la firma holandesa Van Oord podría realizar por 9 millones.
El concurso de precios se hizo y fue comunicado a las cuatro firmas que pugnaban por la licitación, pero el concurso de precios se suspendió y se recontrató transitoriamente a RioVía por 15 millones de dólares, publicó El Observador.
De esta forma, RioVía seguirá dragando hasta que Argentina y Uruguay se pongan de acuerdo en un pliego de licitación, hagan el llamado, se califiquen las empresas y se elija a una para llevar el canal de 32 a 34 pies y construir muelles del lado oriental.
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