El Gobierno designó a Walter Fabián Agüero como director ejecutivo del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), el organismo que coordina las políticas de protección del ciberespacio de interés nacional, las infraestructuras críticas de información y los activos digitales estratégicos del Estado.
La medida quedó plasmada en el Decreto 1313/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial. La norma no fija una fecha de asunción ni menciona cambios en el resto de la conducción.
Designan a Walter Agüero al frente del Centro Nacional de Ciberseguridad
Agüero ocupará el lugar de Ariel Waissbein, nombrado en febrero de 2026 por el Decreto 92/2026, pocos meses después de la creación del CNC. Waissbein estuvo a cargo de la primera etapa operativa del organismo, en la que se avanzó en la protección de sistemas estatales e infraestructuras críticas de áreas como energía, salud y telecomunicaciones. Durante su gestión había anticipado además la creación de un Centro de Operaciones de Seguridad nacional para centralizar alertas sobre incidentes.
El nuevo titular tiene antecedentes académicos en seguridad informática. En 2019 publicó junto a Mercedes Carolina Vallejo un trabajo sobre estrategias de ciberdefensa, editado por la Universidad de la Defensa Nacional. La Universidad Siglo 21 lo presenta como docente, investigador y director de un proyecto que usa inteligencia artificial para detectar ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) en redes definidas por software.
Según su norma de creación, el CNC está conducido por un director ejecutivo, con rango de subsecretario, y un subdirector ejecutivo, con rango de director nacional, ambos designados por el Poder Ejecutivo a propuesta de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. El centro funciona como organismo descentralizado de esa secretaría, que hoy depende de la Vicejefatura de Gabinete.
Su puesta en marcha formó parte de una reorganización del área: el Gobierno separó la ciberseguridad de la ciberinteligencia. El CNC quedó a cargo de la prevención y la respuesta ante riesgos sobre sistemas y servicios esenciales, mientras que la antigua Agencia Federal de Ciberseguridad pasó a llamarse Agencia Federal de Ciberinteligencia, bajo la órbita de la Secretaría de Inteligencia del Estado.