Mauricio
Macri, quien
iniciará un
censo del
personal
porteño, ayer
inauguró el
ciclo lectivo
en la Capital
Federal en
una escuela
de Villa
Soldati, junto
a Gabriela
Michetti.
Mauricio Macri siguió señalando la herencia recibida. Ahora el jefe de Gobierno asegura que no puede conocer cuántos empleados tiene el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Es más, no lo sabrá por los menos en tres meses, de acuerdo a un censo que se propone llevar adelante para el cual el Gobierno porteño contratará a 150 personas. Una paradoja, ya que Macri cree que está abultada la planta y que padece el mal de las capas geológicas que le fueron generando sus antecesores. ¿No debía saber esto desde que se postuló como candidato? ¿O desde que asumió el cargo?
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Hasta ahora, Macri había dicho que haría un relevamiento, pero para saber bien qué funciones cumple cada persona. Inclusive firmó un acuerdo con el gremio de municipales -con el cual continúa en batalla por los 2.400 cesanteados y la intervención de la obra social-para que se efectúe esa revisión de funciones. En cambio ayer Macri confió, ante una radio, que no ha podido saber hasta hoy cuántas personas integran la grilla de personal. Es decir que le preocupa ya tanto la calidad como la cantidad.
Por cierto, la inclusión de personal en la administración pública de la Ciudad cuenta con diversas modalidades en la Ciudad de Buenos Aires.
Complicado
Por un lado están en las planillas los maestros y los médicos, pero por otra parte, lo más complicado es la administración, los ministerios y dependencias de todas las áreas, que es donde buceará el Gobierno macrista, aunque el censo abarcará a los maestros y a los médicos y demás personal de hospitales y escuelas.
Dentro de ese plantel, además está la llamada planta permanente, que son empleados con mayor antigüedad que equivalen al personal efectivo de una empresa privada, pero con beneficios incomparables. Gozan de estabilidad y para despedirlos tienen que ser sometidos a un sumario que demuestre una justa causa para quedar cesantes. Como a partir de la Constitución porteña no se permitió más el ingreso fijo, los Gobiernos optaron por contratos precarios. Pero, también dentro de los contratados hay distintas alternativas.Está la planta transitoriaque es la que llega y se va con el jefe de Gobierno de turno y están los llamados « decretos» que se impusieron durante la gestión del destituido Aníbal Ibarra, para «blanquear» de alguna manera a los contratados comunes o locaciones de servicios que en realidad prestan trabajos permanentes en la Ciudad. No es todo: está el decreto 948 que dio cierta estabilidad a los contratados bajo esa norma y posteriormente se amplió el beneficio para una cantidad de personal que pasó a reportar como «decreto 959». El Gobierno macrista cree que son más de 4.000 los decretos 959, como les llaman e intenta rescindir esos contratos como hizo con una primera tanda de 2.400 que luego la Justicia le obligó a reincorporar.
Para hacer el censo que quiere Macri, ya se publicó un decreto en el boletín oficial de la Capital Federal con el instructivo para los ministros. Se les indicó que a partir del 10 próximo desembarcarán censistas en todas las áreas. Calculan que serán 150 pasantes de la Universidad de Buenos Aires.
Entrevistas
Los ministros deberán darles un lugar para trabajar y en la Intranet del Gobierno estarán las planillas a llenar. Allí los censistas deben volcar todo tipo de datos de cada una de las personas que trabajan en la administración porteña, para lo cual mantendrán entrevistas individuales con cada uno de ellos, tarea que demandará su tiempo.
A cada empleado censado se le dará luego un comprobante de que ya pasó la instancia, que deberá conservar como si fuera su documento de identidad. Les preguntarán los datos personales que usualmente se vuelcan en las fichas de personal, estudios cursados, idiomas, tareas que realiza y algunas cuestiones más referidas a la actividad que desempeñan como «tipo de situación previsional, donación de órganos y existencia de necesidades especiales».
Macri dijo ayer que «en 60 días» tendría el número de empleados, pero el decreto permite que la tarea de clasificación de personal se extienda por tres meses.
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