Carrió apura ya eliminar monopolio sindical de CGT
-
Denuncian desvío de custodia oficial en favor de la pareja de Adorni
-
Giro en el gasto: financian Defensa y reequipamiento militar con fondos de privatizaciones
Elisa Carrió
La diferencia esencial que plantea el nuevo artículo propuesto es que ya no se exige que la asociación sindical a la que debe estar asociado el candidato a delegado tenga «personería gremial», como si rige en la actualidad.
Esas dos palabras que hoy están incluidas como requisito en la Ley de Asociaciones Sindicales son la base del monopolio sindical de la CGT de los últimos 60 años.
Sólo existe una excepción de esa regla y es para cuando no existiera una «asociación sindical con personería gremial» que represente a alguna empresa. Así, el artículo 41 establece: «Cuando con relación al empleador respecto del cual deberá obrar el representante no existiera una asociación sindical con personería gremial, la función podrá ser cumplida por afiliados a una simplemente inscripta».
La presentación que hizo ayer Carca fue la primera que ingresó en Diputados, pero no será la única. Con vista a un conflicto cierto que tendrá el gobierno antes del año próximo y por el que la propia CGT liderada por Hugo Moyano le exigió ayer, después de una reunión de emergencia, una respuesta política, diputados de todos los bloques ya preparan proyectos de modificación a la Ley de Asociaciones Gremiales. Hasta ahora, todos los borradores que se conocen apuntan a terminar con el monopolio que impone la exigencia de contar con la «personería gremial» que sólo puede otorgar el Ministerio de Trabajo, como paso previo para poder representar trabajadores en negociaciones colectivas.
El radicalismo ya tiene en marcha un proyecto que presentará el próximo miércoles que abarca una modificación de fondo a todo el sistema de representación gremial.
Casi un remedo de la ley que sin éxito impulsó Raúl Alfonsín de la mano de su ministro de Trabajo, Antonio Mucci, a sólo 10 días de asumir la presidencia en 1983.
El proyecto radical también intenta reglamentar el principio de libertad sindical que consagró la Corte en la causa por el reclamo de elecciones de trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas, pero avanza también en otros puntos que fueron siempre la base del poder sindical.
Esa propuesta, que aún no se terminó de redactar, establece la libertad de asociación, la libertad de sindicalización, la democracia interna de las agrupaciones gremiales, representación de la minoría en los sindicatos, no reelección en los cargos y la transparencia en el manejo de los fondos sindicales y de las obras sociales.
El proyecto está preparado no sólo como una presentación de la UCR, sino como un intento de sumar a toda la oposición detrás de un pedido común para derogar el monopolio sindical. Pero a pesar del acuerdo entre Carrió y la conducción del radicalismo, la Coalición Cívica se adelantó con la presentación. Detrás de esa idea, de todas formas se encolumnarían también el socialismo y hasta el bloque macrista, aunque es más difícil que el peronismo disidente cruce ese límite.
Ya lo hizo el socialista Ariel Basteiro, quien, aunque aliado del gobierno, apoyó la decisión de la Corte Suprema no bien se conoció el fallo. El kirchnerismo, mientras tanto, se mantiene alejado de la pelea: será imposible que en lo inmediato el bloque que conduce Agustín Rossi avance con alguna propuesta para modificar el régimen de representación sindical, por lo menos hasta que el gobierno no fije posición y ordene su propio proyecto.




Dejá tu comentario