Casal dijo que "los jueces no pueden dictar cualquier fallo".
El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, anticipó que el gobierno bonaerense aceptará el pedido de renuncia del juez Horacio Piombo, acusado de reducir la pena de un violador, y subrayó que "el rechazo social tan grande que recibió el fallo muestra que la sociedad no está anestesiada y los magistrados no pueden dictar cualquier cosa".
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El funcionario consideró "oportuno" que Piombo haya pedido la renuncia al cargo de magistrado luego de haber reducido la pena a un violador de un niño de 6 años por su presunta orientación sexual, y anticipó que envió un expediente a la Secretaría General de Gobierno "para que informe si jurídicamente está en condiciones de ser aceptada la renuncia".
Aseguró que el dictamen "vulnera salvaje y cruelmente los derechos del niño, y ante ello la sociedad reaccionó. Eso es lo bueno, la sociedad no está anestesiada, no se puede dictar cualquier fallo".
En diálogo con Radio Provincia de Buenos Aires consideró que "el juicio ya se hizo, de La Quiaca a Ushuaia se ha levantado toda la población, el juicio social lo tuvieron (Piombo y Benjamín Sal Llargués) y prueba de ello es que fueron dejados sin efectos los contratos de docentes que tenían en las universidades de La Plata y Mar del Plata, lo mismo ocurrió ante el Consejo de la Magistratura de la provincia donde se dejó cesante a Sal Llagués".
Sobre la ausencia de un Jury de Enjuiciamiento sostuvo que "el juicio político lo que percibe es apartarlo de la función, pero si es anticipado por una renuncia significa sin duda una asunción de responsabilidad porque el que se cree inocente afronta el juicio político y busca salir absuelto como ha ocurrido muchas veces".