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2 de octubre 2007 - 00:00

Crece violencia de campaña con escrache a opositores

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La recta final de la campaña presidencial se está enrareciendo. Jorge Sobisch, Roberto Lavagna y otros candidatos opositores sufrieron actos intimidatorios provenientes de gremios y grupos piqueteros afines a la Casa Rosada. Y la máxima expresión de esta práctica poco democrática, hasta ahora tolerada por el silencio oficial, llegará el jueves con un paro nacional de docentes convocado para recordar la muerte del maestro Carlos Fuentealba, de clara intencionalidad política contra el candidato y gobernador neuquino.

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El paro de maestros está convocado por el secretario general de CTERA, Hugo Yasky, un habitué del despacho presidencial de Néstor Kirchner ante quien negoció sin intermediarios proyectos como la Ley de Financiamiento Educativo y la reforma a la Ley Federal de Educación que les devolvió poder y protagonismo a los sindicatos.

«El crimen de Fuentealba se produjo el 4 de abril de este año, cuando los docentes de esa provincia fueron ferozmente reprimidos por la Policía provincial mientras hacían un corte de ruta en reclamo de sus reivindicaciones salariales», recordó recientemente Yasky, quien ya amenaza con estigmatizar a Sobisch a menos de un mes de los comicios presidenciales, sin hacer ninguna referencia a otros muertos, como el policía Jorge Sayago, linchado en la provincia presidencial de Santa Cruz, o a la embestida del kirchnerista Daniel Varizat contra un grupo de 24 manifestantes indefensos.

El fin de semana pasado, Sobisch inició una gira por el noroeste del país con varios intentos de boicots de piqueteros del Partido Obrero en Salta y varias marchas sindicales en La Pampa, donde finalmente logró reunirse con el gobernador Carlos Verna. Teledirigidas, estas protestas terminan afectando el normal desenvolvimiento de la campaña presidencial de la oposición que debe medir sus pasos para no toparse con fuerzas de choque camufladas del kirchnerismo.

También Lavagna fue víctima de este tipo de prácticas. La semana pasada, fracasó en su intento de viajar en tren junto a Ricardo Alfonsín desde la estación Avellaneda de la ex línea Roca hasta Constitución para presentar allí su plan ferroviario.

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