Aún eufórico por el tres a uno (y el baile) de River a su tradicional rival Boca Juniors, Juan José Alvarez depositó ayer su humanidad en los tribunales porteños. Una acentuada disfonía mostró el lado fanático del diputado y su paso por el Monumental (gritó los goles de River en la tribuna Belgrano). Una pausa, quizás, en su golpeado camino político. Alvarez fue a declarar ayer ante la jueza federal María Servini de Cubría en la causa en la que se investiga la filtración a la prensa de información que vincula al legislador con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Podía hacerlo por escrito, pero prefirió ir a Comodoro Py. Su declaración duró apenas 15 minutos.
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En la antesala a ese trámite surgieron un par de anécdotas de cuando era ministro de Seguridad. El hombre que impulsa la candidatura de Roberto Lavagna recordó -con cierto pesar- el momento en que quedó como único habitante de la Casa Rosada luego del portazo del puntano Adolfo Rodríguez Saá y el paso de cinco presidente en una semana.
Después se concentró en lo suyo. A la jueza, Alvarez le dijo que desconocía cómo se había filtrado esa información en los medios y aclaró que sabía del tema «lo mismo que se había publicado en diversos matutinos». No pudo dar más datos sobre el origen de la filtración de su legajo personal como empleado en la SIDE. Pero dejó en claro que había habido una clara violación de secreto a la Ley de Inteligencia.
Esa norma nacional establece que los datos filiatorios de los agentes de inteligencia, así como su fisonomía, deben permanecer ocultos como un secreto de Estado.
Esa investigación fue iniciada por una denuncia de oficio de Carlos Stornelli. El fiscal federal promovió la pesquisa luego de que el matutino «Página/12» revelase que Alvarez había actuado en la SIDE entre 1981 y 1984, donde habría ingresado recomendado por el general Albano Harguindeguy, ex ministro del Interior de la dictadura.
Al recibir la denuncia, Servini de Cubría remitió el expediente al fiscal federal Miguel Angel Osorio, quien dictaminó que correspondía abrir una investigación.
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