Francois
Fillon, primer
minisro de
Francia, fue
encargado
por Nicolas
Sarkozy ayer
de ocuparse
de las
negociaciones
entre la
Argentina y
llamado Club
de París para
solucionar
el pago de
una deuda de
u$s 7 mil
millones.
París (especial) - El primer ministro, François Fillon, será el encargado de gestionar, a nombre de su país, una aceleración de las negociaciones entre la Argentina y el Club de París para intentar apurar un acuerdo para pagar la deuda de casi u$s 7.000 millones que se mantienen con el organismo. Así lo hablaron Cristina de Kirchner y Nicolas Sarkozy ayer, durante una conversación privada que ambos mantuvieron después del almuerzo con el que el presidente francés agasajó a la visitante en el Palacio del Elíseo. Sarkozy escuchó durante algo más de 20 minutos a Cristina de Kirchner, y le aseguró que en el futuro, el tema de las relaciones de la Argentina con el Club de París y la posibilidad de acceder a algún tipo de acuerdo, tendrá el apoyo de Francia y que personalmente lo gestionará Fillon ante el resto de los países que integran el organismo y que deben avalar cualquier acuerdo.
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La Presidente no avanzó en ninguno de los dos encuentros, ni con Sarkozy ni con Fillon, en ningún tipo de propuesta; sino que la intención de la visitante fue plantear el tema y pedir el apoyo francés. Aparentemente lo obtuvo, ya que Sarkozy es uno de los mayores interesados en que la situación del país con el Club de París avance, ya que gran parte del proyecto del tren bala que hará la empresa Alstrom depende del resultado de estas negociaciones que aún están sin comenzar, más allá de contactos sin profundidad y que se estrellan contra una realidad: los estatutos del organismo obligan a intervenir al Fondo Monetario Internacional (FMI), algo a lo que la Argentina se niega.
Fillon tiene un valor agregado para la misión que le habría encomendado Sarkozy: tiene una buena relación con el titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y puede sondear las verdaderas intenciones del Fondo de avalar un acuerdo sin una fiscalización de las cuentas argentinas.
El primer ministro francés tendrá también como gestión sondear la posición de otros países europeos que integran el listado de acreedores de la Argentina en el Club de París, y que tendrían que aprobar cualquier oferta que haga la Argentina. Se sabe, o al menos se asegura en Buenos Aires, que Alemania apoyará al país en esta cruzada. Fillon entonces debería concentrarse en convencer a Gran Bretaña y Holanda, los dos estados más reacios para aceptar un proyecto argentino de pago al Club de París sin la intervención y auditoría del FMI. Una incógnita será la posición de Italia, que dependerá del resultado de las elecciones del 13 y del 14 de abril. Si el vencedor es Silvio Berlusconi, las posibilidades de un acuerdo con el Club de París se complicarían; al menos si la intención es hacerlo con todos los integrantes del organismo. Este diario publicó ayer que dentro del gobierno se comenzó ya a trabajar para negociar con cada uno de los estados miembros por separado, imitando el acuerdo que se cerró con España hace más de dos años y que nunca pudo ponerse en práctica. Hasta ahora, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es el único que anunció públicamente que apoyará abiertamente a la Argentina ante el Club de París; mientras que Japón afirmó lo contrario. De todas maneras, la definición del problema se comenzará a conocer luego del encuentro que en los próximos días mantendrá parte del gobierno de Cristina de Kirchner con el subsecretario para el Hemisferio Occidental de los Estados Unidos, Tom Shannon.
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