ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de junio 2002 - 00:00

Duhalde auspicia Reutemann-De la Sota

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

«No puedo más. Terminen con el adelanto de las elecciones. No puedo negociar ni acordar si todo el mundo piensa que se va a entregar el poder antes de tiempo.» Este es un reclamo cotidiano del ministro Roberto Lavagna, al cual el Presidente empieza a dar respuesta con la convocatoria al dúo de los gobernadores. Por otra parte, si el diálogo prospera, también supone un fuerte contraataque a la ofensiva partidaria de Carlos Menem, la que a Duhalde ha empezado a quitarle el sueño.

Para el gobierno, tres son las alternativas electorales en materia de fechas: l) el 14 de setiembre de 2003; 2) un momento anterior, hacia marzo, en el caso de que se avanzara con el FMI y se estabilizara la economía y, por supuesto, fuera imparable el reclamo del adelantamiento; 3) un anticipo perentorio si se produjera un desenlace abrupto por cualquier tipo de acontecimiento. Naturalmente, Duhalde firma el término de más largo plazo a pesar de que, a cada rato, amenaza con retirarse a Lomas de Zamora si todo se complica.

Tan urgida está la administración por distraer o aferrarse a una propuesta que llamó a Reutemann antes de que viaje a París (va al casamiento de una de sus hijas). Ni siquiera le alcanza el tiempo para una breve espera. Y, por si fuera poco, la variante del dúo Reutemann-De la Sota prescinde de la futura contienda al rol protagónico que siempre tuvo la provincia de Buenos Aires en cualquier fórmula. Sea porque la cúpula bonaerense no dispone de ningún aspirante serio, sea porque Duhalde aparta a la provincia de una responsabilidad histórica para refugiarse en ella como santuario futuro.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias