Eduardo Duhalde no cree que el diputado Francisco De Narváez logrará soslayar las trabas legales para ser candidato a presidente. El ex presidente consideró que "está bien" que se presente ante la Corte Suprema para saber si puede postularse, pero advirtió que la Constitución marca "una exigencia" que -a su entender- el empresario "no puede superar".
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El caudillo lomense advirtió que la posibilidad de que la Corte lo habilite en 2011 tiene importantes escollos. Según dijo, De Narváez no tiene herramientas para eludir la obligación establecida en la Carta Magna de que "los dos padres tienen que ser ciudadanos nativos". Sin embargo, avaló una futura presentación judicial del legislador. "Es lo que debería haber hecho de entrada", señaló.
El diputado Gustavo Ferrari, alineado con De Narváez, salió al cruce de las declaraciones de Duhalde. Ferrari confió en que la Corte lo habilitará, al considerar que sus derechos están resguardados por "tratados internacionales". "Necesita los mismos requisitos" para ser candidato a gobernador, instancia para la cual ya fue habilitado en su momento, explicó el legislador de Unión-Pro.
Según Ferrari, "el conocimiento (de Duhalde) no parece ser actualizado" por cuanto "como abogado siempre decía que Francisco no podía ser candidato a gobernador y la Corte de la provincia lo habilitó".
En esa línea, el ex mandatario no descartó que la Justicia considere inconstitucional "un artículo" de la Constitución de 1853. Para citar un ejemplo, reveló que en el añejo texto se indicaba que el Presidente debía ser "católico, apostólico, romano", y según cree, de haberse presentado un candidato que no profesara esa religión "seguramente la Corte la hubiese declarado inconstitucional".
Donde caló hondo la decisión de De Narváez fue en la cúpula del PRO, liderado por Mauricio Macri y Gabriel Michetti. "Tenemos una profunda frustración y decepción porque teníamos un proyecto con tres patas, donde estaba claro que Mauricio era candidato a presidente y Francisco, a Gobernador", repitió ayer Michetti poniendo, además, en evidencia que si la ruptura persiste, el PRO tiene que preparar una boleta para competir por la gobernación provincial.
El jueves, el colombiano De Narváez admitió que le "gustaría" llegar a la Casa Rosada y precisó que le va a pedir opinión al máximo Tribunal cuando obtenga "el consenso" suficiente. Su equipo ya tiene preparada la presentación que invocará el derecho de "igualdad ante la ley" de todos los ciudadanos y jurisprudencia en la materia.
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