A pedido del Gobierno de Macri, mandatarios provinciales proponen pegar los sufragios del año próximo a la votación nacional para simplificar el calendario. Las trabas del peronismo a la reforma política que impulsa Cambiemos llevarán a que en distritos como Salta y Córdoba haya boletas electrónicas para cargos locales e impresas para los nacionales.
ón de sus calendarios electorales bajo la premisa de unificar para el año próximo los comicios locales con los nacionales, y así satisfacer los deseos de la Casa Rosada de evitar los desdoblamientos en las urnas. Bajo el argumento de evitar que los ciudadanos vayan cuatro veces a votar y de lograr un ahorro en el gasto que eso conlleva, los gobernadores activan un parche al freno en la reforma electoral nacional que impuso el FpV-PJ y se encaminan a concentrar sufragios en octubre, aún con rarezas que quizás le traigan más confusiones al ya mareado votante: por ejemplo, usar boletas electrónicas para los cargos provinciales y boletas impresas para los nacionales. En este sentido, el ministro de Gobierno de Salta, Juan Pablo Rodríguez, confirmó que la provincia gobernada por el peronista Juan Manuel Urtubey va hacia esa confluencia. "Sería lo conveniente, no sólo por una cuestión de costos sino por el desgaste que provoca a la sociedad acudir cuatro veces a las urnas", afirmó Rodríguez. En septiembre, Salta modificó la ley que obligaba a desdoblar las elecciones y facultó al Ejecutivo provincial a fijar la fecha. En aquel momento la reforma electoral nacional parecía encaminarse y como en esos pagos del noroeste ya se usa la boleta electrónica, la decisión simplificaba el acto electivo: todo por e-voto y sin papeles. Simple y fácil (o no). Sin embargo, el empantanamiento de la reforma política no llevó a virajes estratégicos y los salteños, de prosperar la iniciativa oficial de Urtubey, entrarán al cuarto oscuro y verán máquinas y boletas, para la contienda local y nacional respectivamente. En el entorno del Gobierno de Salta dijeron a este medio que aún están analizando la forma de implementación del doble sistema. ¿Dos sobres y dos urnas? Quizás. Caminos paralelos recorre Córdoba, donde el gobernador peronista Juan Schiaretti decidió avanzar con la instrumentación de la boleta única electrónica dentro de la provincia. "La boleta única, junto con el mecanismo del voto electrónico, ayuda a brindar mayor transparencia al sistema electoral. Además de terminar con el clientelismo y darles mayor tranquilidad a los votantes sobre el resultado", consideró el gobernador. Además, hoy la Legislatura provincial tratará otros dos aspectos: eliminar la reelección indefinida para todos los cargos electivos provinciales (sólo podrá haber una reelección consecutiva) y un reordenamiento del cronograma electoral. Este último eje apunta a las elecciones de gobernador e intendentes y jefes comunales, que recién se pondrá en práctica en 2019. Hay dos proyectos en pugna. Por un lado, el PRO pide que las elecciones sean con fecha fija: el primer domingo de octubre del año en que se termina el mandato y de forma unificada inclusive en todas las intendencias que no tengan carta orgánica propia. En tanto, la propuesta del oficialismo cordobés plantea un esquema móvil, donde se fija un período de 60 días (30 días antes y 30 días después) para las elecciones comunales a partir de la fecha de los comicios para gobernador. Además, la votación para mandatario provincial deberá realizarse con un mínimo de 60 días de anticipación a la fecha de finalización de mandato (hoy ese plazo es de 30 días). Santa Fe es otra provincia donde también se debate la convergencia electoral para el año próximo. En este caso, fue el peronismo el que elevó el pedido y hay razones de táctica política. Confeccionar una sola lista con cargos nacionales y provinciales pone en aprietos a la UCR santafesina, que hoy es aliada del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) a nivel local y socio de Cambiemos en el plano nacional. La unificación pondría a los radicales ante la siempre difícil decisión de elegir. De forma mayoritaria, juegan a favor del FPCyS, aunque un sector minoritario apuesta al desdoblamiento para así mantener la ambivalencia. Vale recordar que en la Convención Nacional del partido de marzo del año pasado que selló el acuerdo de la UCR con el PRO, la mayor parte de los convencionales santafesinos se había expresado en contra de esa alianza. En esta línea, desde el oficialismo del gobernador Miguel Lifschitz (FPCyS) aseguraron a Ámbito Financiero que el espacio no fijará postura sobre la iniciativa del peronismo hasta entrado enero. En Santa Fe ya rige el sistema de boleta única, pero en papel, con lo cual los sistemas son compatibles. Catamarca también comenzó a marcar el almanaque de 2017. De forma paradójica, la gobernadora peronista Lucía Corpacci fue una de las promotoras del bloqueo a la reforma política nacional, pero al mismo tiempo definió que los comicios locales del año próximo no se separen de los nacionales, como era tradición en la provincia. Así, se unificarán las elecciones generales en octubre como señal de buena voluntad para el Gobierno de Mauricio Macri. Aunque al peronismo catamarqueño le puede significar un menor caudal de votos por el arrastre de Cambiemos, la decisión, esperan, podría tener impacto en las arcas de la provincia.
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