La presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni y las explicaciones que brindó sobre sus ahorros no alcanzaron para desactivar la controversia. El caso terminó convirtiéndose en un problema para el Gobierno y en el episodio de mayor desgaste público para uno de los funcionarios más cercanos a Javier Milei.
Durante los últimos días, en Casa Rosada desplegaron una estrategia de respaldo explícito al jefe de Gabinete. Funcionarios, dirigentes libertarios y referentes aliados salieron a defenderlo mientras el propio Adorni buscaba bajar el tono de la discusión mediante la presentación de documentación y aclaraciones públicas.
Sin embargo, distintos estudios muestran que la polémica dejó secuelas que exceden el plano administrativo. Una encuesta nacional de Zuban Córdoba realizada entre el 30 de marzo y el 1 de abril sobre 1.200 casos ya mostraba una situación delicada para el funcionario. Según ese relevamiento, Adorni registraba una imagen negativa del 66% frente a una positiva del 21,5%, uno de los diferenciales más desfavorables dentro del oficialismo.
Manuel Adorni presentó su declaración jurada: qué dicen las encuestas
El mismo estudio reflejó además que el conocimiento del caso era elevado. Siete de cada diez consultados afirmaron haber escuchado bastante o al menos algo sobre las denuncias vinculadas al funcionario, mientras que apenas un 5,8% aseguró no conocer el tema.
La demanda social de explicaciones también apareció con claridad. El 77,9% de los encuestados consideró que Adorni debía explicar públicamente cómo financia sus viajes, mientras que el 70,4% sostuvo que debería renunciar a su cargo. Más aún, el 70,2% interpretó que la defensa oficial respondió a una estrategia para tapar o dilatar la discusión y no a una respuesta transparente.
A ese escenario se sumó ahora un estudio de conversación digital elaborado por Reputación Digital, que analizó las menciones realizadas entre el 3 y el 6 de junio, en la antesala de la presentación de la declaración jurada rectificativa. El informe detectó que el 82,1% de las menciones clasificadas fueron negativas y apenas el 6,8% positivas.
IMAGEN ADORNI REPUTACION DIGITAL
La conversación digital sobre el caso Manuel Adorni.
La investigación también encontró que la emoción predominante en la conversación fue la ira, presente en casi ocho de cada diez publicaciones analizadas, mientras que las expresiones de descrédito superaron por 16 a 1 a las manifestaciones de defensa del funcionario.
Para el oficialismo, uno de los datos más sensibles es que el episodio dejó de circunscribirse a la figura de Adorni. El informe detectó que una porción significativa de las menciones también involucraba a Javier Milei, evidenciando un potencial traslado del costo político hacia el Presidente.
La magnitud del fenómeno también quedó reflejada en la actividad digital. Según mediciones de la consultora Ad Hoc, el 11 de junio las menciones sobre Adorni superaron las 319 mil, alcanzando el mayor volumen de conversación desde que integra el Gobierno. Incluso fue mencionado 2,3 veces más que el propio Milei durante esa jornada, un dato inusual para una administración cuya comunicación suele estar fuertemente concentrada en la figura presidencial.
En la misma línea, un monitoreo digital realizado entre el 10 y el 11 de junio por Enter Comunicación, registró que el volumen de menciones sobre el jefe de Gabinete se disparó tras sus explicaciones públicas sobre el origen de sus ahorros y alcanzó más de 323.000 referencias en apenas 24 horas, el pico más alto desde que integra el Gobierno.
El relevamiento detectó además un predominio abrumador de comentarios negativos, que representaron más de tres cuartas partes de las publicaciones analizadas. Las críticas se concentraron en la contradicción entre el discurso oficial sobre la formalidad económica y el reconocimiento de haber mantenido ahorros fuera del sistema, mientras que el cuestionamiento se extendió incluso a sectores afines al oficialismo.
El fenómeno llamó la atención dentro de la Casa Rosada porque superó incluso el pico de menciones registrado en marzo, durante la polémica por sus declaraciones sobre "deslomarse". Esta vez, el foco no estuvo puesto en una frase o una discusión política coyuntural, sino en cuestionamientos vinculados a la credibilidad y la transparencia de un funcionario cuya principal herramienta de gestión es precisamente la comunicación.
Con la declaración jurada ya presentada, el Gobierno apuesta a que la polémica comience a perder intensidad. Sin embargo, los números muestran que el desafío no pasa únicamente por cerrar el expediente administrativo. El interrogante ahora es si la explicación oficial logrará revertir una percepción negativa que, según encuestas y monitoreos digitales, ya se encontraba consolidada antes de que Adorni decidiera hablar.