El conflicto entre el Gobierno y el campo, aún no saldado definitivamente, abrió algunas grietas en el armado del nuevo PJ al mando de Néstor Kirchner, puesto que varios dirigentes y gobernadores manifestaron sus reparos con la forma en que el oficialismo encaró la disputa.
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Los dirigentes que abiertamente cuestionaron el alto grado de confrontación con el campo fueron el ex ministro Roberto Lavagna, el senador Carlos Reutemann y los gobernadores Juan Carlos Schiaretti (Córdoba) y Mario Das Neves (Chubut).
Se trata de cuestionamientos importantes en el seno del PJ modelo 2008, porque tanto Lavagna como Reutemann son mencionados como candidatos a ocupar una de las vicepresidencias del partido, que conducirá Kirchner desde el 18 de mayo.
A su vez, los pronunciamientos de Schiaretti y Das Neves hicieron ruido puertas adentro del PJ -especialmente el del mandatario chubutense- porque se trata de gobernadores y tienen una responsabilidad institucional importante.
Tal vez por este motivo otro gobernador oficialista, el sanjuanino José Luis Gioja, salió a asegurar que "sigue teniendo toda la fuerza institucional" y criticó a los sectores que "creen que hay un árbol caído".
"Hay un Gobierno constitucional, elegido, popular, que sigue teniendo toda la fuerza institucional. Algunos creen que hay un árbol caído y que hay que hacer leña. No hay ningún árbol caído", enfatizó Gioja, alineado con el kirchnerismo.
Con estas palabras, Gioja apuntó directamente a la oposición, aunque su mensaje también tuvo una lectura interna en el PJ, donde los dirigentes del interior del país quedaron mucho más expuestos que sus pares de Capital y Gran Buenos Aires cuando arreciaba el conflicto con el campo.
De todos modos, el único dirigente justicialista que ya anunció que su candidatura presidencial para 2011 -al margen del liderazgo del matrimonio Kirchner- es el ex gobernador de Córdoba José Manuel de la Sota.
También manifestó sus reparos, con su estilo, el ex gobernador y actual diputado Felipe Solá, quien asistió a un acto en la Casa Rosada en el que habló la presidenta Cristina Kirchner sobre el paro del agro y no aplaudió un solo concepto, pese a que estaba sentado en la primera fila.
Sin embargo, Solá fue mencionado la semana que pasó en los ámbitos kirchneristas como uno de los candidatos a reemplazar al secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, una vez que el Gobierno pueda superar el actual trance.
Como sea, el sanjuanino Gioja se refirió a los efectos políticos que podría tener el conflicto con el campo y dijo: si la oposición se junta en buena hora. No es un problema nuestro, de los que compartimos este proyecto político que gobierna el país. Si se juntan, mejor para la democracia".
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