Tienen orígenes distintos: uno escoltó a Carlos Menem, fue protegido de Eduardo Duhalde y ahora, luego de estar en los márgenes de la política, logró ser amnistiado por Néstor Kirchner. El otro, menos conocido para el gran público, militó con el cura Luis Farinello en el Polo Social e integra un gremio -de empleados de la DGI-cercano a Hugo Moyano. Ahora, aterrizó en las cercanías del Presidente.
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Los Ruckauf, el ex gobernador Carlos y el poco conocido Edmundo, primos de sangre pero desde hace años enfrentados políticamente, se reencuentran hoy bajo un mismo y amplio paraguas político: el kirchnerismo, que con eso demuestra su notable y desprejuiciada capacidad de asimilación.
Ruckauf, Carlos, firmó su adhesión al patagónico votando en el Congreso la ley que redujo el Consejo de la Magistratura; Ruckauf, Edmundo, lo hizo desde las paredes porteñas, firmando un afiche kirchnerista que elogiaba a Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.
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