La toma de más de 24 horas de la sucursal Hasenkamp del Nuevo Banco de Entre Ríos protagonizada por productores rurales, encabezados por Alfredo De Angeli, finalizó ayer, justo antes de que se produjera un desalojo por parte de fuerzas policiales y de que se iniciara la reunión entre el Gobierno y la Mesa de Enlace.
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Luego de 26 horas de ocupación de las instalaciones de la entidad financiera, los productores endeudados dejaron sus reclamos asentados en un petitorio de cinco puntos presentado a las autoridades.
La protesta, que terminó junto con el paro agropecuario y poco antes de la reunión entre el Gobierno y las entidades del campo, fue criticada por la presidenta Cristina Kirchner, quien había reclamado a los ruralistas que dejaran sin efecto la medida.
"No es cortando rutas ni tomando bancos que se encuentran soluciones", advirtió la jefa de Estado, durante un acto en la residencia de Olivos.
La ocupación por reclamos de deudas crediticias comenzó a las 10:00 de este lunes y fue protagonizada durante las primeras horas por unos 250 productores que esperaban "una respuesta" al petitorio de cinco puntos que elaboraron.
En todo momento, De Angeli, quien también participó de un "tractorazo", intentó desvincular la toma del banco con el paro del campo y con las negociaciones entre el Gobierno y la Mesa de Enlace.
Autoridades de la entidad financiera habrían realizado una denuncia por "usurpación", lo que, de haber continuado la toma, podría haber generado una orden de desalojo por la fuerza de la filial.
La Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA) repudió la protesta a través de un comunicado y calificó la toma de "violenta y autoritaria".
"La expuesta constituye una ocasión propicia para instar a todos los sectores del quehacer económico y productivo nacional, una vez más, a buscar alternativas de diálogo que transiten carriles institucionales, en vez de realizar acciones que sólo contribuyen a profundizar los problemas existentes, comprometiendo la paz social", enfatizó la entidad.
En igual sentido, se manifestó convencida de que ésta "es la única manera de afrontar con seriedad y éxito los distintos problemas que la realidad nos impone".
Para De Angeli, en cambio, se trató de una cuestión de "justicia": "fue en la asamblea de ayer (en El Pingo) cuando se tomó la decisión porque los productores contaron que se sentían perseguidos por la deuda crediticia" que mantienen con el BERSA, enfatizó De Angeli.
También dijo que habló con Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, quien estuvo de acuerdo con la "defensa de los productores" y aclaró que levantaron la medida de fuerza para evitar que los acusen de "entorpecer el diálogo con el Gobierno".
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