El Partido Socialista (PS) rechazó anoche el ofrecimiento del Gobierno para que el diputado Héctor Polino asuma como secretario de Medio Ambiente de la Nación y sugirió al presidente Néstor Kirchner formar un Consejo Económico y Social que defina políticas de Estado.
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Los principales dirigentes del PS que debatieron anoche en el porteño hotel Bauen se pronunciaron a favor de consolidarse como una fuerza de oposición "constructiva y responsable" que nuclee a movimientos de centroizquerda pero "independientes" del Gobierno.
El pedido del radical Raúl Alfonsín para que los socialistas apoyen una eventual candidatura presidencial de Roberto Lavagna en 2007 reflejó en el seno del partido los distintos matices que existen respecto a una futura política de alianzas del PS de cara a 2007.
Algunos dirigentes como el diputado Hermes Binner vieron como positivo que Alfonsín "se acuerde de los socialistas" y otros como el presidente del PS, Rubén Giustiniani, creen que no es posible acercarse al ex ministro cuando se critica la política económica de este gobierno.
Después de un extenso debate del que participaron los 25 miembros del consejo directivo del PS, se emitió un documento político en el que se aconsejó rechazar el ofrecimiento a Polino y se fijó postura respecto al llamado de concertación de parte del oficialismo.
En una posterior conferencia de prensa, Giustiniani explicó que se resolvió por unanimidad "aconsejar el rechazo" y se acordó que el partido continuará "apoyando medidas que beneficien a sectores populares" desde una "oposición constructiva y responsable".
El documento que leyó Giustiniani sostiene además que el objetivo del PS será de aquí a los comicios de 2007 conformar "un frente progresista" integrado por organizaciones sociales que "expresen propuestas de cambio independientes del oficialismo y alejadas de la centroderecha".
Polino por su parte agradeció públicamente la invitación del Gobierno de ocupar la Secretaría de Medio Ambiente.
"Le agradezco al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el ofrecimiento pero quise trasladar la cuestión al partido porque la democracia sólo se concibe con partidos políticos fuertes y no con actitudes individuales", sostuvo.
"Debo acatar la decisión del partido que votó por unanimidad por el rechazo", señaló y acotó que "el país necesita ejemplos como este y revalorizar ideas y conductas en un país donde todo tiene precio".
La función del socialismo -dijo a su turno Giustiniani- "es ser oposición. Necesitamos plantear desde un lugar independiente una agenda para discutir temas como la redistribución del ingreso y de los planes sociales".
Sobre la concertación a la que instó el gobierno nacional, el dirigente expresó que "es necesaria para definir políticas de Estado".
"Por eso -añadió- pedimos la conformación de un consejo económico y social" para definir estos temas. Sobre la política de alianzas que podría encarar el partido con miras a las próximas elecciones, Giustiniani declaró que "todas las alianzas deben ser coherentes" con las prioridades que se fijó el partido y aclaró que no se recibió ningún ofrecimiento formal del radicalismo para analizar una coalición.
Binner no descartó ninguna hipótesis en lo que alianzas se refiere. Sobre la posibilidad de unirse al partido de Elisa Carrió respondió con un "depende de ella" y respecto a Lavagna dijo que eso se debatirá cuando se plantee seriamente en el seno del partido.
"Valoramos la actitud de Carrió pero tenemos alguna disparidad en la forma constructiva", se limitó a decir el diputado de Santa Fe.
Sobre Lavagna, dijo tener "una alta consideración a nivel económico" por el desempeño del ex ministro de Economía en el "desendeudamiento que fue efectivo", sostuvo.
El legislador criticó por último el "nivel de exclusión social que lejos de achicarse se agranda en el país" y sostuvo que "esto conspira contra el desarrollo económico de la sociedad".
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