En marzo último, aún con muchos indecisos, este diario en sus encuestas (reales) dio que Felipe Solá se impondría con gran amplitud sobre sus principales competidores. Ayer se ratificó eso: Solá logró nada menos que 43,7% de los votos de la provincia de Buenos Aires. Allí no hubo encuestas truchas previas porque nadie desafiaría hoy a Duhalde en territorio bonaerense. Además, el oficialismo no las necesitaba, y los otros candidatos no tenían fondos suficientes como para satisfacer los emolumentos de los encuestadores.
La radical Margarita Stolbizer se mantenía en segundo lugar al cierre de esta edición (12,68%, contabilizado 50,7% de los votos), pero Luis Patti (11,23%) y Aldo Rico se le acercaban.
Felipe Solá perdió la Presidencia de la Nación a manos de Kirchner por no haber aceptado la candidatura que Duhalde le ofreció primero. Prefirió ir a lo más seguro, el voto bonaerense. No tenía la retaguardia asegurada, como Kirchner con Santa Cruz.
Su triunfo es sólido y su perspectiva futura mucha, hasta la posibilidad de ser candidato a presidente de la Nación en 2007. Tiene tanto futuro como Macri. Este, aun perdiendo, pero en su primera incursión en política electoral llegando casi a la mitad de los habitantes de la Ciudad. Hoy por hoy, Solá gana.