Seguramente, la temperatura de la precampaña electoral no es la mejor para mostrar un plan de gastos como el que presentó Jorge Telerman para la Ciudad de Buenos Aires, que demanda endeudamiento y déficit para los proyectos previstos.
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Las cuentas desataron todo tipo de contrapunto y rechazo, pero el jefe porteño dijo que las críticas «no son serias», pero deberá enfrentar también una movida sindical en reclamo de aumentar la ya abultada partida para sueldos (45% de los gastos).
«Es hiperracional y lejos está de hacer locuras», dijo el jefe porteño sobre el Presupuesto 2007 que elaboró el ministro de Hacienda, Guillermo Nielsen.
«El Presupuesto tiene centenares de páginas. Eso de opinar cinco minutos después de recibirlo, y sin haberlo leído, me parece que no es una cuestión muy seria ni autorizada», señaló el jefe de Gobierno, que indicó que «se está invirtiendo en cosas que necesita la Ciudad, que no son para dos semanas ni dos meses, sino para años...».
Oposición
Las bancadas del macrismo y del kirchnerismo se oponen a que la Ciudad contabilice un déficit de $ 1.000 millones y se endeude en $ 661 millones, como prevean las cuentas que aumentan las partidas para educación, salud y obra pública.
Pero lo que parecía obvio era la reacción que faltaba; el poderoso sindicato de municipales manifestó su rechazo al Presupuesto, que no contiene previsión de aumentos salariales. Los sindicalistas, agrupados en Sutecba, que conducen Amadeo Gesta, Patricio Datarmini y Alejandro Amor, convocaron a un plenario para el próximo 11 de octubre.
Prometen, además, ir a reclamar ante los legisladores por lo que consideran no se cumplirían acuerdos para mejoras ya realizados. Piden el blanqueo de contratados y que se destine una partida para salarios que acompañe el índice inflacionario.
Sin embargo, no sólo los legisladores porteños se ocuparon de las críticas. Desde el kirchnerismo salió con dureza la senadora Vilma Ibarra, quien disparó que «Telerman tendría que controlar su desesperación por ser candidato. Por ese histrionismo está consumiendo todo el superávit de la Ciudad, acumulado en años de cuentas fiscales ordenadas aun durante la peor crisis». En la misma sintonía opinaron las legisladoras Sandra Bergenfel e Ivanna Centanaro. Y curiosamente los macristas, como Jorge Enríquez y Daniel Amoroso, quien se quejó de que «por lo menos tendría que preverse una suba similar de salarios a la inflación estimada para el año próximo».
En las próximas semanas, comenzará la ronda de ministros en la Comisión de Presupuesto que preside el kirchnerista Juan Manuel Olmos, lo que iniciará el camino de las negociaciones para la aprobación de la ley más importante que requiere ahora Telerman.
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