Quinto día de protesta de Gendarmería y Prefectura
En el quinto día del conflicto que protagonizan gendarmes y prefectos, uniformados denunciaron que tres voceros de la protesta recibieron sendos telegramas de su pase a disponibilidad.
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Uno de los presuntos afectados, el gendarme Raúl Maza, declaró que el objetivo es "ver si podemos bajar la voz", pero rechazó desistir en el reclamo y apuntó al Ministerio de Seguridad. Fuentes de la cartera informaron a ámbito.com que desconocen la situación, y aclaran que, de haberse concretado, es una medida que depende directamente de las cúpulas de cada fuerza.
Según informó Maza, "nos han pasado a disponibilidad a mí y a dos camaradas más, dos de los primeros que se manifestaron en Prefectura". En declaraciones televisivas en el quinto día de la protesta, aseveró que la medida se tomó a pesar de que tenían "el compromiso de que no íbamos a recibir sanciones" y advirtió: "No vamos a dejar el reclamo de lado".
Por otra parte, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, ordenó el viernes por la noche la intervención de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Gendarmería Nacional por "irregularidades en el tratamiento de medidas judiciales relacionadas con reclamos salariales", tal como anunció en un comunicado.
La huelga se produce en medio de la tensión por el reclamo salarial de los efectivos que anunciaron se mantendrá al menos hasta el martes, cuando el gobierno prometió dar repuesta a un petitorio. El detonante del conflicto fue la aplicación del ministerio de un decreto intentaba arreglar distorsiones salariales, pero en la práctica introdujo rebajas de hasta 60%.
La protesta continúa en Buenos Aires, donde gendarmes y prefectos se mantenían concentrados en las puertas de los edificios Centinela, del barrio de Retiro, y Guardacostas, en Puerto Madero.
Vale recordar que el conflicto se inició el pasado martes, cuando agentes de Prefectura Naval comprobaron que se les había reducido entre un 30 y 60 por ciento sus salarios por la aplicación del decreto presidencial 1307, y a la protesta se sumó poco después suboficiales de Gendarmería.
Tras la suspensión de la medida que dispuso el Gobierno, los efectivos extendieron sus exigencias y pidieron un piso salarial de 7 mil pesos en blanco, la sindicalización, la libre elección de una obra social, la asignación de una ART y la garantía de que no habrá represalias.
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